El consumo de carne vacuna sigue en baja: cayó 11,5% en el primer semestre

Un informe de CICCRA reveló que el consumo de carne vacuna cayó un 11,5% en el primer semestre de 2026.

El consumo de carne vacuna en Argentina continúa en retroceso. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), durante el primer semestre de 2026 el consumo aparente cayó un 11,5% interanual, en un contexto marcado por el aumento de los precios de los cortes.

De acuerdo con el relevamiento, el mercado interno absorbió 1,02 millones de toneladas de carne vacuna entre enero y junio, unas 131.830 toneladas menos que en el mismo período del año pasado.

El informe también muestra una baja en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47 kilos por persona al año, lo que representa una disminución del 8,2% respecto de junio de 2025. En términos prácticos, cada argentino consume 4,2 kilos menos de carne vacuna por año.

Desde CICCRA atribuyeron la caída del consumo al fuerte incremento de los precios minoristas.

Mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un aumento interanual del 33,4% en junio, el rubro carnes y derivados registró una suba del 45%.

En el caso de los cortes vacunos, el incremento fue aún mayor y alcanzó el 53,6% interanual. En contraste, el precio del pollo aumentó un 29,9%, ampliando la diferencia de precios entre ambas proteínas.

No obstante, el informe señala que durante junio comenzó a observarse una estabilización en los valores de la carne vacuna, con una leve baja promedio del 0,1% respecto del mes anterior.

Entre los cortes que redujeron su precio se destacaron el asado (-1,8%), la nalga (-0,9%) y el cuadril (-0,5%), mientras que la carne picada común subió un 2,1% y la paleta, un 0,6%.

Crecen las exportaciones
La menor demanda del mercado interno modificó la distribución de la producción nacional.

En el primer semestre de 2026, el consumo doméstico representó el 71,4% de la producción total, por debajo del 75,6% registrado un año antes.

En sentido contrario, las exportaciones de carne vacuna crecieron un 10,2% interanual, impulsadas principalmente por la ampliación de la cuota de exportación hacia Estados Unidos, lo que permitió compensar parcialmente la menor actividad de la industria frigorífica.