Un trabajo incansable para un chapuzón seguro

 

Existe un riguroso protocolo de laboratorio y acciones que se desarrollan durante todo el año para que marplatenses y turistas puedan disfrutar del mar con absoluta tranquilidad.

El monitoreo comienza con la recolección de muestras en 21 puntos de la costa, elegidos estratégicamente. En concreto, agentes especializados de Obras Sanitarias se sumergen en la orilla y se internan en el mar, a distintas profundidades, desde la ex Playa Franka, en el norte, hasta San Eduardo, en el sur.

Los controles se realizan en forma permanente para constatar que no haya factores que puedan alterar la calidad del agua y actuar con prontitud ante cualquier anomalía que pueda detectarse. El operativo se intensifica en los meses de verano, puntualmente de diciembre a marzo.

Una vez obtenidas, las muestras deben llegar al laboratorio en menos de seis horas para garantizar su validez. Allí comienza un proceso de análisis que dura casi una semana.

Este control se complementa con un monitoreo ambiental biológico que estudia organismos planctónicos, nectónicos y bentónicos. La abundancia y diversidad de estas especies marinas funcionan como indicadores objetivos que permiten verificar, de manera científica, que el ecosistema se mantiene saludable y que el impacto de la actividad urbana está bajo control.

Así, gracias a la implementación de estrategias públicas en forma sostenida, nuestra costa presenta un nivel de saneamiento adecuado, que garantiza la aptitud de baño en toda su extensión.

ESTÁNDARES DE NIVEL MUNDIAL

El exhaustivo sistema de control implementado en Mar del Plata no solo cumple con los requisitos de bañabilidad de la provincia de Buenos Aires sino que ha logrado superar exigentes lineamientos de la Unión Europea y de los Estados Unidos.