La concejal Mariana Cuesta defendió el proyecto que obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Educación y sostuvo que la iniciativa busca mejorar las condiciones de enseñanza en las escuelas secundarias municipales.
La concejal de Union por la Patria, Mariana Cuesta, respaldó el proyecto de su autoría que fue aprobado en la Comisión de Educación del Concejo Deliberante y que establece una regulación para el uso de teléfonos celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos personales de comunicación digital en los establecimientos educativos municipales de nivel secundario de General Pueyrredon.
Durante el debate, la edil remarcó que la propuesta no apunta a eliminar la presencia de los dispositivos en las escuelas, sino a fijar reglas claras para su utilización dentro del aula. “Este proyecto no pide la prohibición, pide regular”, afirmó, al tiempo que rechazó que la iniciativa tenga una postura contraria a la tecnología.
Cuesta sostuvo que la necesidad de avanzar con la regulación surge de un reclamo de los propios docentes. “No se puede dar clases con el teléfono celular. El docente no puede estar todo el tiempo diciendo ‘guardalo, guardalo’, porque así no funciona. Necesitamos que las condiciones para enseñar sean las necesarias”, expresó.
En ese sentido, explicó que la escuela históricamente organiza tiempos y espacios para las distintas actividades, por lo que consideró lógico establecer pautas para el uso de los dispositivos electrónicos. “Regular significa establecer condiciones. No estamos diciendo que el celular sea un objeto malo ni que no tenga que estar. Si los chicos están en la escuela, tienen que poder aprender”, enfatizó.
Respecto de las modificaciones propuestas durante el tratamiento en comisión, Cuesta aseguró que acompañará los cambios planteados por el concejal Diego García al considerar que no alteran el espíritu de la iniciativa. Además, recordó que en un proyecto anterior para escuelas primarias ya habían introducido cambios al reemplazar el concepto de “prohibir” por el de “restringir”, diferenciando claramente ambos criterios.
Con el dictamen favorable de la Comisión de Educación, la iniciativa quedó un paso más cerca de ser debatida en el recinto del Concejo Deliberante.