Presentan en el Concejo Deliberante un proyecto para multar a padres por casos de bullying y violencia en el deporte infantil

La iniciativa de la concejal Liliana Piccolo, propone incorporar multas en el Código de Faltas para responsables de menores que no actúen ante situaciones de acoso escolar y también para adultos que protagonicen hechos de violencia en ámbitos deportivos infantiles.

 

Un proyecto presentado en el Concejo Deliberante apunta a introducir sanciones económicas para padres, madres o tutores de menores involucrados en situaciones de bullying cuando, pese a haber sido formalmente advertidos, no tomen medidas para frenar esas conductas.

 

La propuesta, impulsada por la concejal Liliana Piccolo (PRO), busca modificar el Código Municipal de Faltas para establecer responsabilidades contravencionales en casos donde exista una notificación previa por parte de autoridades escolares u organismos competentes y una posterior falta de acción por parte de los adultos a cargo.

 

Según se desprende de los fundamentos, la iniciativa no apunta a castigar hechos aislados, sino a intervenir en escenarios donde se verifica reiteración y ausencia de compromiso familiar. En ese marco, se plantea que la omisión, el desinterés o la negativa a colaborar para resolver el problema constituyen un incumplimiento del rol parental.

 

El proyecto pone el foco en reforzar el papel de los adultos en la formación de niños y adolescentes, bajo la premisa de que la educación también implica asumir las consecuencias sociales de determinadas conductas. En esa línea, se advierte que las escuelas no deberían cargar en soledad con la gestión de conflictos que, en muchos casos, tienen origen o continuidad fuera del ámbito educativo.

 

Además, la iniciativa incorpora otro eje: la violencia en el deporte infantil. Allí se propone sancionar a mayores que agredan —de forma física o verbal— a otras personas o inciten a terceros a hacerlo durante actividades donde participen chicos. El planteo surge a partir de episodios registrados en distintos ámbitos deportivos, donde adultos protagonizaron situaciones conflictivas que alteraron el normal desarrollo de los encuentros.

 

Con esta doble vía, el proyecto busca no solo penalizar conductas, sino también generar un efecto disuasivo y promover una mayor toma de conciencia sobre el rol de los adultos en contextos clave para el desarrollo de niños y adolescentes.