La decisión se tomó tras desvincular a la empresa que gerenciaba las prestaciones. El secretario general de UTHGRA Mar del Plata, Pablo Santín, aseguró que hubo reclamos de pacientes oncológicos y embarazadas por tratamientos que, según afirmó, ya fueron restituidos.
La crisis que atraviesan las obras sociales también tiene su expresión en el sector hotelero y gastronómico de Mar del Plata. En el caso de la Obra Social de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (OSUTHGRA), la situación derivó en un cambio en el esquema de administración de las prestaciones y en reclamos de afiliados por dificultades en la atención.
El secretario general de UTHGRA Mar del Plata, Pablo Santín, dijo que la obra social decidió desvincular a Biovincular S.A., empresa que hasta entonces estaba a cargo de la gerenciación de las prestaciones, y avanzar hacia un esquema en el que la propia organización administre directamente sus recursos.
“Nosotros empezamos a administrar porque entendíamos que la gerenciadora no estaba haciendo bien las cosas”, sostuvo Santín, quien explicó que la decisión fue adoptada a nivel nacional con el objetivo de cuidar los recursos disponibles y optimizar los gastos frente a una situación financiera que definió como “muy difícil”.
El dirigente señaló que durante la transición surgieron reclamos vinculados con pacientes oncológicos y mujeres embarazadas próximas a dar a luz. Según afirmó, algunos pacientes habrían quedado sin atención luego de la desvinculación de la empresa gerenciadora, pese a que la normativa establece la obligación de garantizar la continuidad de los tratamientos ya iniciados.
Santín aseguró que esos casos “ya fueron resueltos” y remarcó que la continuidad de los tratamientos constituye un derecho de los afiliados, independientemente de las cuestiones administrativas o económicas que puedan existir entre la obra social y los prestadores.
El titular de UTHGRA Mar del Plata también ubicó el conflicto puntual dentro de una problemática más amplia que atraviesa al sistema de obras sociales. En ese sentido, sostuvo que la recaudación es cada vez menor y cuestionó que algunos empleadores, en su carácter de agentes de retención, descuenten los aportes correspondientes a sus trabajadores y no los depositen a las obras sociales.
“Los recursos son muy acotados y hay que cuidar”, afirmó Santín, quien sostuvo además que la decisión de asumir directamente la administración apunta a controlar los fondos y garantizar que las dificultades financieras no se traduzcan en cortes de servicios para los trabajadores hoteleros y gastronómicos.