Presentaron resultados de muestras analizadas por AySA que concluyen en la inexistencia de “niveles de agroquímicos que superen los límites establecidos”.
A fines de 2021 se encendieron alarmas en barrios del sur como Playa Serena que acceden al agua a través de pozos domiciliarios por las conclusiones de un análisis realizado por el INTA-Balcarce que arrojó la presencia de agroquímicos, principalmente el 2.4D, en niveles superiores a recomendaciones internacionales: tras ello se inició un expediente en el Concejo Deliberante y, tal como ya habían manifestado, desde Obras Sanitarias (OSSE) ratificaron su propio análisis de los datos y presentaron nuevos informes que arrojaron una concentración de 4 µg/L que, afirman, no es riesgosa.
En diciembre de 2021 se conoció un informe del INTA-Balcarce difundido por la Asamblea Paren de Fumigarnos -el cual se solicitó a partir de un “llamativo aumento de casos de trastornos en el neurodesarrollo de niñas y niños de la zona”- que daba cuenta de la presencia de plaguicidas en niveles superiores a algunos umbrales internacionales y que podrían causar las afecciones.
Ese informe, en consecuencia, motivó una intensa movilización vecinal en reclamo de abastecimiento alternativo de agua por parte de Obras Sanitarias a la zona sur, y el inicio del tratamiento de un expediente en el Concejo Deliberante en el marco de un pedido de análisis e intervención “urgente” del Municipio.
Fue en el marco del tratamiento de ese expediente que desde Obras Sanitarias habían anticipado su postura: todavía sin resultados propios pero analizando los obtenidos por el INTA-Balcarce y los parámetros utilizados, el presidente Carlos Katz advertía ya entonces que desde la empresa estatal no compartían las conclusiones a las que llegaron ya que, según la legislación vigente en el país, los números estaban dentro de los parámetros de potabilidad.