Monseñor Mestre consagró a un nuevo sacerdote para la Iglesia católica de Mar del Plata

 

Monseñor Gabriel Mestre consagró un nuevo sacerdote para la Iglesia Católica. Se trata de Gonzalo Domench, de 31 años, oriundo de Quequén que cumplirá su tarea pastoral en la parroquia San Pío de Pietrelcina ubicada en barrio Alfar de Mar del Plata. La misa se realizó en la Catedral Plata y fue concelebrada por monseñor Anotnio Marino, obispo emérito de Mar del Plata; monseñor Alfredo Zecca quien se encontraba en la diócesis, y decenas de sacerdotes. Participaron cientos de fieles de todas las comunidades y partidos que conforman la Iglesia local.

Durante la homilía, monseñor Mestre refiriéndose a las lecturas bíblicas, le expresó al nuevo sacerdote, “querido Gonzalo, también hoy Sofonías te dice ‘Dios está en medio de ti’. Abrí el corazón al Señor como el primer signo distintivo y esencial de presbítero del Señor. Él está en medio de ti, abrite a Él y así serás un verdadero hombre de Dios. Qué el pueblo que el Señor te encomienda para apacentar siempre pueda ver que ‘Dios está en medio de ti’. Que lo vea en lo que organices pastoralmente de forma sistemática, pero por sobre todas las cosas que lo pueda ver en tu vida cotidiana: en el esfuerzo y en el trabajo; en los logros y tus luchas; que también lo pueda ver en tu actitud ante la cruz, las dificultades y el mismo fracaso”.

Más adelante pidió a Domench que siga cultivando “lo que ya vivís: la alegría del Señor. Que a lo largo del tiempo pueda seguir siendo un signo distintivo de tu vida y de tu ministerio sacerdotal. En tiempos de negatividad deberás cultivar en tu vida y animar al pueblo que se te encomienda por los caminos fecundos de la felicidad cristiana. Y finalmente pidió que sea un presbítero del encuentro “del encuentro cotidiano y vital con Dios en la oración”. “Que puedas ser presbítero misionero que sale al encuentro de tantos hermanos que necesitan la presencia de Dios y de la alegría que solo Él nos puede brindar. Que puedas transmitir en tus palabras, en tus gestos, en tus silencios, en tu presencia toda que la vida solo tiene sentido desde el encuentro con el Dios de la vida que plenifica”.

Concluyó sus palabras pidiendo a Dios, por el aumento de jóvenes que se consagren a Dios “todas las vocaciones son igual de importantes y necesarias en la vida de nuestra Iglesia. Pero de forma particular pido a Dios que de fidelidad a los presbíteros, perseverancia a nuestros seminaristas y un corazón generoso a los jóvenes que está llamando al pastoreo en nombre de Cristo. Queridos jóvenes no tengan miedo de dar el paso, no tengan temor de acercarse a un acompañante espiritual para hacer un verdadero camino de discernimiento vocacional para corroborar el llamado a la vida presbiteral. Cristo y nuestro pueblo necesitan de su entrega y generosidad”.

Después de la homilía, llegó el momento más esperado de la celebración cuando a través del rito propio, fue consagrado sacerdote de manos de monseñor Gabriel Mestre. Todo el clero que concelebró la misa también recibió al flamante sacerdote a través de la imposición de las manos y el saludo de la paz.

Al finalizar la eucaristía, Gonzalo agradeció a todos los que formaron parte de este camino de formación, a la comunidad de Cristo Rey donde realizó su experiencia pastoral como diácono y a la que lo recibe desde ahora, la comunidad de San Pío de Pietrelcina donde dará sus primeros pasos como sacerdote.