Escaneaban ojos para robar identidades

Así funcionaba la red que movió $27 mil millones y llegó hasta Mar del Plata
Albertina Mangini captaba personas vulnerables y le ofrecía dinero a cambio de sus datos personales y biométricos. Luego, las cuentas eran administradas por otros integrantes de la organización. La investigación llevó a los agentes del Departamento Unidad Investigaciones Federales hasta Mar del Plata, donde fue detenido Mauro Perrota y se allanaron, entre otras propiedades, tres gimnasios vinculados con él.

 

 

 

 

La investigación judicial que comenzó en La Plata permitió descubrir una presunta organización dedicada a captar personas en situación de vulnerabilidad para utilizar sus identidades en operaciones financieras. La maniobra tenía como primer eslabón a Albertina Mangini, una funcionaria vinculada al Patronato de Liberados, quien habría ofrecido unos $80.000 a cambio de documentación, fotografías y un “escaneo del ojo”.

Según la hipótesis de la fiscalía, de esta manera se obtenían datos biométricos de las víctimas que posteriormente eran utilizados para abrir cuentas bancarias y billeteras virtuales. Aunque formalmente quedaban a nombre de las personas captadas, los teléfonos, correos electrónicos, dispositivos y claves permanecían bajo control de la organización.

Entre las plataformas mencionadas en la investigación aparecen Ualá, Mercado Pago y PayPal. Las cuentas funcionaban como una primera estación del dinero: recibían transferencias y luego los fondos eran enviados hacia otras cuentas controladas por integrantes de la estructura.

 

EL HILO QUE LLEGÓ HASTA MAURO PERROTA

A partir del seguimiento de las operaciones financieras, los investigadores llegaron hasta Mauro Perrota, detenido en Mar del Plata y señalado como uno de los principales operadores del circuito.

La pesquisa sostiene que Perrota tenía bajo su control dispositivos utilizados para administrar las cuentas y los accesos necesarios para operar con ellas. De acuerdo con la investigación, su intervención se producía después de la captación de las víctimas y de la apertura de las billeteras virtuales.

Uno de los allanamientos se realizó en un piso de una de una de los edificios más lujosos de Mar del Plata, las Torres Pelli.
El vínculo con Mar del Plata quedó expuesto con los allanamientos realizados en tres gimnasios vinculados con Perrota, ubicados en Dorrego al 300, avenida Constitución al 7100 y avenida Jacinto Peralta Ramos 758, además de tres domicilios particulares.

La investigación también alcanzó una propiedad ubicada en Maral Explanada, sobre Aristóbulo del Valle al 2790, además de inmuebles situados en Diagonal Pueyrredón al 2900 y Bélgica al 2300.