El secretario general del SUPA, Carlos Mezzamico, advirtió que las políticas del gobierno de Javier Milei están empujando a la desaparición de la flota fresquera y sostuvo que, si el puerto se derrumba, “se cae toda la ciudad”.
El secretario general del Sindicato Único de Portuarios Argentinos (SUPA), Carlos Mezzamico, advirtió que detrás de la crisis que atraviesa la pesca existe un proceso de transferencia de cuotas y permisos que, según denunció, favorece a los grandes buques congeladores en detrimento de la flota fresquera, históricamente ligada al trabajo en tierra en Mar del Plata.
“Si se cae el puerto, nos caemos todos”, afirmó el dirigente sindical al describir el escenario que enfrenta el sector fresquero, al que definió como clave para sostener el empleo en tierra y la economía local.
Mezzamico planteó que el proceso actual se asemeja a lo ocurrido años atrás con la flota de lanchitas amarillas y advirtió que el mismo destino podría sufrir ahora la pesca fresquera. “Yo quiero dejar sentado un ejemplo para que se den cuenta todo lo que puede pasar. ¿Cuánta lanchita teníamos? Arriba de 200. Quedan 15. Con el sector fresquero va a pasar lo mismo, exactamente lo mismo, porque es transferencia de permisos de pesca para los barcos mayores”, sostuvo.
En ese sentido, alertó sobre las consecuencias sociales y económicas que podría sufrir la ciudad si continúa el deterioro del sector. “La flota fresquera se va a empezar a desaparecer, que es la que le da trabajo a tierra, es fundamental. No sé cómo el gobierno hace esta locura. No se puede permitir bajo ningún punto de vista”, expresó.
Además, remarcó que la situación excede a los trabajadores portuarios y requiere un reclamo conjunto de toda la comunidad marplatense. “Mar del Plata es un caos, ya es la ciudad con uno de los principales índices de desocupación. Entonces acá no solo tenemos que estar los gremios, acá tiene que estar la comunidad entera peleando por esto”, enfatizó.
El titular del SUPA también cuestionó con dureza el rumbo económico del Gobierno nacional y aseguró que las medidas implementadas favorecen a los grandes grupos económicos en detrimento de la producción y el empleo. “Es un gobierno que no le interesa el trabajo, no le interesa la producción y va por los negocios y se sienta con los grandes capitales”, disparó.
Finalmente, Mezzamico sostuvo que el impacto de la crisis pesquera no se limita a Mar del Plata sino que afecta a todo el litoral atlántico. “Para que el puerto no se caiga hay que convencer al gobierno de una manera u otra que deje de aplicar estas normas porque va en contra de toda la ciudad”, concluyó.