«El trabajo es con derechos o es esclavo»

 

En el marco de un nuevo 1° de mayo, Día Internacional de las trabajadoras y los trabajadores, desde la CGT Regional Mar del Plata – Batán reafirmamos el valor histórico de esta fecha como símbolo de lucha, organización y conquista de derechos laborales. No se trata de una conmemoración meramente formal: es un día que interpela el presente y nos obliga a reflexionar sobre la realidad concreta que atraviesan millones de trabajadores y trabajadoras en Argentina. Hoy más que nunca hacemos huella la frase del Papa Francisco: “»El trabajo es con derechos o es esclavo».

Las políticas implementadas por el gobierno nacional han profundizado un modelo de ajuste que quita derechos e impacta de manera directa sobre el empleo, el poder adquisitivo y las condiciones de vida de nuestro pueblo. La caída del consumo, el cierre de pequeñas y medianas empresas, la paralización de la actividad productiva y el crecimiento del desempleo configuran un escenario de fuerte deterioro del entramado social.

Nuestra ciudad no es ajena a esta realidad. Mar del Plata es uno de los distritos con mayores índices de desocupación del país, situación que en los últimos meses se ha visto agravada. La estacionalidad del empleo, sumada a la caída de la actividad económica, genera una mayor precarización laboral, incremento del trabajo informal y dificultades crecientes para acceder a empleos registrados y de calidad. Sectores claves como el comercio, la industria, la construcción y los servicios evidencian retrocesos sostenidos. El empleo registrado se mantiene en caída libre y los despidos sin causa en empresas de cinco o más trabajadores se vuelven moneda corriente.

En este contexto, resulta especialmente preocupante el avance de una reforma laboral regresiva que pretende flexibilizar condiciones de trabajo, debilitar la organización sindical y reducir derechos conquistados durante décadas. La reforma laboral con la que el Gobierno Nacional insiste, a pesar de los intentos de los trabajadores y trabajadoras de ponerle un freno, viene a generar las condiciones propicias para fomentar esa esclavitud de la que Francisco hablaba. La justicia cómplice sigue dando lugar a leyes que atentan contra la dignidad humana de quienes trabajamos.

Por eso, este 1° de mayo nos encuentra en la calle, defendiendo el trabajo digno, los derechos laborales y el rol fundamental de las organizaciones sindicales. Como ha señalado el Papa Francisco, “no hay trabajadores libres sin sindicatos”, y es en esa convicción donde se sostiene nuestra lucha.