El Gobierno reconoce la pérdida salarial

Sobran los motivos para la discusión de un bono, como así también que las condiciones actuales obligan a rediscutir la pauta distributiva acordada para lo que resta del año, por medio de una reapertura de paritaria.

En el marco de un esquema de política económica que hundió el poder adquisitivo de la clase trabajadora al tiempo que profundizó el deterioro de las condiciones de vida de la población, la discusión ceñida a un bono –que descarta la discusión del nivel salarial en sí- expresa el consenso de la cúpula empresarial, parte de la cúpula sindical cegetista y el gobierno de fijar un piso distributivo de mayor regresividad para el planteo de un nuevo proceso económico.

La brutal transferencia de ingresos experimentada desde la asunción del nuevo gobierno desde el salario y los ingresos de los sectores populares a la rentabilidad empresarial, es convalidada por parte de esta cúpula cegetista que abdica toda medida de fuerza ante el pago de una compensación por única vez y sin garantías, además de no representar al conjunto de la clase trabajadora.

Más aún, el bono negociado ni siquiera reviste una magnitud coherente con las necesidades objetivas de los trabajadores quienes, al menos durante el 2018 han acumulado una pérdida salarial muy superior a lo acordado tanto sea por la pérdida del poder adquisitivo como por los tarifazos en el marco de una economía totalmente dolarizada.

Aun con el análisis que hemos hecho, debemos resaltar que lxs Trabajadores estatales no hemos sido incluidxs en el pago de este Bono de fin de año, un bono que viene a demostrar que los reclamos que venimos realizando desde nuestra Organización no solamente son validos sino además necesarios y reales ya que al instalar esta posibilidad, el mismo gobierno es quien lo está reconociendo.

Para concluir, los compañerxs estatales necesitan recibir ese Bono de fin de año para palear de alguna manera las necesidades más urgentes, pero ello no puede ir en detrimento de la necesaria rediscusión de un aumento salarial que compense los más de quince puntos que perdimos solo en 2018 y que representan no menos de 20.000 pesos para unx auxiliar de educación, los pases a planta permanente, el cese de los despidos, la asignación de partidas presupuestarias y políticas sociales a favor de las mayorías más vulnerables.

Es un comunicado oficial de ATE Mar del Plata.