Escuchar no alcanza: necesitamos respuestas y decisiones
Mar del Plata, 11 de septiembre de 2026.
En el día de ayer, 9 de septiembre de 2026, representantes de la Asociación Civil de Servicios para la Discapacidad y la Inclusión (AsPREDIs) fueron recibidos por la Comisión de Salud Comunitaria y Desarrollo Humano del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon, en el marco de una reunión que fue solicitada formalmente por nuestra Asociación para plantear ante los concejales y concejalas las distintas problemáticas que atraviesan actualmente al sistema de discapacidad en nuestra ciudad.
El encuentro tuvo como objetivo poner sobre la mesa situaciones que requieren respuestas concretas y que involucran responsabilidades de los distintos niveles del Estado, particularmente aquellas que se encuentran dentro de las competencias municipales.
Desde AsPREDIs llevamos una serie de planteos que consideramos urgentes.
CUD: cuando una demora administrativa afecta derechos
Uno de ellos fue la situación vinculada al Certificado Único de Discapacidad (CUD). Actualmente existen importantes demoras tanto para quienes necesitan renovar su certificado como para quienes deben obtenerlo por primera vez.
Por eso preguntamos:
¿Cuántas personas están esperando hoy un turno?
¿Cuánto tiempo debe esperar una persona para acceder a una evaluación?
¿Cuántas Juntas Evaluadoras están funcionando actualmente en Mar del Plata?
¿Con qué cantidad de profesionales cuentan?
¿Son suficientes para responder a la demanda existente?
No se trata de simples preguntas administrativas.
Detrás de cada turno demorado hay una persona que puede encontrarse esperando para acceder a un derecho.
La demora en la obtención o renovación del CUD puede tener consecuencias concretas sobre la continuidad de tratamientos, prestaciones, transporte y otros servicios fundamentales, especialmente cuando las obras sociales requieren documentación actualizada para autorizar o mantener determinadas prestaciones.
¿Qué sucede con una persona que necesita continuar una terapia y no puede acreditar su discapacidad porque el Estado todavía no le otorgó un turno?
¿Quién se hace responsable cuando una demora administrativa termina afectando la continuidad de una prestación?
Y en determinadas situaciones, la consecuencia puede ser todavía más grave. Pensemos, por ejemplo, en una persona que necesita tratamientos vinculados con la respiración, la deglución u otras condiciones que requieren continuidad.
¿Podemos seguir hablando de una simple demora cuando está en juego la salud de una persona?
También planteamos la necesidad de conocer la capacidad real de respuesta de las Juntas Evaluadoras de CUD: cuántas funcionan, cuántos profesionales las integran, qué cantidad de evaluaciones pueden realizar y qué medidas se están tomando para reducir las demoras.
Porque si la demanda aumenta y la respuesta estatal no acompaña, el resultado es la espera.
Y esperar meses para acceder a una evaluación no puede naturalizarse.
La atención primaria también necesita respuestas
Otro de los temas que llevamos a la Comisión fue la situación de los CAPS y del CEMA —Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias—.
Nos preguntamos:
¿Hay suficientes turnos?
¿Hay suficientes profesionales?
¿Cómo se están abordando las demoras?
¿Qué sucede con los equipos que trabajan sobrecargados?
Las condiciones en las que trabajan los profesionales también tienen impacto sobre la calidad de la atención.
Cuando faltan profesionales, existen dificultades para cubrir equipos, los turnos se obtienen después de meses o quienes sostienen cotidianamente la atención trabajan en condiciones de precariedad o sobrecarga, el problema no es solamente laboral.
También es un problema de salud pública.
Por eso necesitamos saber:
¿Qué políticas concretas se están implementando para garantizar una atención adecuada y oportuna?
¿Cómo se planifica una política pública sin datos actuales?
Otro de los puntos centrales planteados por AsPREDIs fue la falta de información actualizada sobre la población con discapacidad de General Pueyrredon.
Los datos disponibles públicamente corresponden a períodos anteriores y, fundamentalmente, se encuentran vinculados con las personas que poseen CUD.
Pero una cosa es conocer cuántas personas tienen un Certificado Único de Discapacidad y otra muy diferente es conocer cuántas personas con discapacidad viven actualmente en nuestro partido.
Por eso preguntamos:
¿Cuántas personas con discapacidad viven hoy en General Pueyrredon?
¿Con qué datos trabaja actualmente el Municipio?
¿Cómo se determinan las políticas públicas, los recursos y los presupuestos destinados a discapacidad si no contamos con información actualizada sobre la población a la que esas políticas deben responder?
No se puede planificar adecuadamente aquello que no se conoce.
La discapacidad no puede seguir apareciendo solamente cuando hay una emergencia, un reclamo o una movilización.
Necesitamos información, planificación y políticas públicas sostenidas.
¿Quiénes toman las decisiones sobre discapacidad?
También planteamos una cuestión que para AsPREDIs es fundamental: la necesidad de que en los espacios donde se discuten y diseñan políticas públicas de discapacidad exista participación de personas con formación, experiencia y conocimiento específico del área.
No se trata solamente de ocupar una silla en una reunión.
Se trata de que quienes conocen el territorio y trabajan diariamente con personas con discapacidad, familias y prestadores puedan aportar a la construcción de políticas públicas.
¿Quién asesora a quienes toman decisiones sobre discapacidad?
¿Qué formación específica tienen quienes intervienen en esas decisiones?
¿Se consulta a quienes trabajan diariamente en este campo?
Desde AsPREDIs entendemos que las políticas públicas deben construirse con quienes conocen la realidad concreta y no solamente desde los escritorios.
Una apertura al trabajo conjunto
Durante el encuentro, queremos destacar especialmente la actitud de la concejala Valeria Crespo, de Unión por la Patria, quien abrió este espacio de escucha y manifestó la voluntad de tomar las problemáticas planteadas por AsPREDIs y avanzar en un trabajo conjunto para abordar las situaciones expuestas.
En el mismo sentido, María Eva Ayala, de Acción Marplatense – Movimiento Derecho al Futuro, manifestó su disposición a continuar trabajando sobre los temas planteados y a buscar alternativas y respuestas frente a las problemáticas que atraviesa el sistema de discapacidad en nuestra ciudad.
Por su parte, el concejal Guido García, de la Coalición Cívica, expresó tener conocimiento sobre algunas de las problemáticas que atañen a los prestadores a partir de una experiencia personal que compartió durante el encuentro.
Desde AsPREDIs creemos que esto debe ser señalado porque no todos los posicionamientos son iguales y no todas las actitudes institucionales son iguales.
Valoramos cuando existe apertura, cuando se escucha y, fundamentalmente, cuando existe voluntad de transformar esa escucha en una posibilidad concreta de trabajo.
Pero justamente porque reconocemos esas diferencias, también vamos a señalar cuando la escucha queda solamente en eso: en escuchar.
Porque una cosa es abrir una puerta, recibir a una organización y expresar voluntad de trabajar; y otra muy distinta es que esa voluntad se transforme en gestiones, proyectos, tratamiento, quórum, decisiones y respuestas concretas.
Y ahí es donde volvemos a decirlo con claridad:
el silencio también es una respuesta.
ESCUCHAR NO ALCANZA
Valoramos que la Comisión haya abierto un espacio para escuchar nuestros planteos.
Pero también tenemos que decirlo con absoluta claridad:
escuchar no alcanza.
Durante el encuentro, varios de los concejales y concejalas presentes se limitaron a escuchar los planteos realizados por AsPREDIs, sin que se produjera un intercambio concreto que permitiera profundizar las problemáticas, aportar soluciones o establecer compromisos específicos.
Y esto nos obliga a señalar una contradicción.
Muchos de quienes estuvieron ayer escuchando estas problemáticas son también integrantes del mismo cuerpo legislativo en el que deben discutirse y tratarse los proyectos vinculados con ellas.
Son concejales y concejalas que tienen la responsabilidad de participar de las sesiones, dar quórum, debatir y votar.
Y cuando un concejal o una concejala no baja a una sesión para dar quórum, también está tomando una decisión.
Cuando un proyecto no se trata, también hay una consecuencia política.
Cuando un bloque, teniendo mayoría, decide que un proyecto sea archivado, también está tomando una decisión.
Por eso no podemos conformarnos con una reunión en la que simplemente se nos escuche.
Necesitamos que aquello que se escucha se transforme en acciones.
No alcanza con recibir a las organizaciones, tomar nota de sus reclamos y después continuar funcionando como si nada hubiera sucedido.
AsPREDIs ES APARTIDARIA, NO INDIFERENTE
Queremos dejarlo especialmente claro.
AsPREDIs es una Asociación Civil apartidaria.
No tenemos banderas partidarias, no pertenecemos a ningún partido político y no reclamamos en función de quién gobierna.
Hemos reclamado frente a este gobierno y también frente a gobiernos anteriores cada vez que entendimos que existían derechos vulnerados o situaciones que requerían respuestas.
No reclamamos por una bandera política. Reclamamos porque sabemos que lo que denunciamos es real.
Pero ser apartidarios no significa ser indiferentes.
Y tampoco significa que no sepamos diferenciar.
Sabemos quiénes se ocupan. Sabemos quiénes se preocupan. Sabemos quiénes escuchan. Sabemos quiénes toman decisiones. Y también sabemos quiénes hacen silencio.
Porque el silencio, cuando existe una problemática concreta que afecta derechos, también tiene consecuencias.
Una responsabilidad que no termina en una reunión
Desde AsPREDIs entendemos que los concejales y concejalas y el Ejecutivo Municipal tienen responsabilidades concretas en aquellas cuestiones que corresponden al ámbito local.
Hemos planteado muchas preguntas que aún no tienen respuestas.
Pero, fundamentalmente:
¿Cuándo vamos a dejar de escuchar diagnósticos y empezar a discutir respuestas?
Porque las decisiones que se toman —y también las que no se toman— tienen consecuencias.
Y cuando hablamos de discapacidad, esas consecuencias pueden traducirse en tratamientos interrumpidos, prestaciones que no llegan, familias que quedan sin respuestas, profesionales que no pueden sostener su trabajo y personas cuya salud y calidad de vida se ven afectadas.
Por eso hacemos responsables a quienes tienen capacidad de decisión —concejales y concejalas y Ejecutivo Municipal— por las medidas que adopten y también por las consecuencias que puedan derivarse de la falta de respuestas frente a situaciones que ya han sido planteadas.
La discapacidad no puede ser mirada de costado.
No puede ser una cuestión que solamente aparece cuando hay una movilización.
No puede ser una estadística, una partida presupuestaria o un expediente más.
Detrás de cada demora hay una persona. Detrás de cada prestación hay un trabajador. Detrás de cada tratamiento hay una historia. Y detrás de cada decisión política hay una responsabilidad.
Desde AsPREDIs vamos a continuar reclamando, señalando y participando de los espacios donde se toman decisiones.
Porque no queremos solamente ser escuchados.
Queremos respuestas.
Y porque hay algo que no vamos a dejar de repetir:
ESCUCHAR NO ALCANZA.
LA DISCAPACIDAD NECESITA RESPUESTAS.
Y LAS RESPUESTAS NECESITAN DECISIONES.
Comisión Directiva
Asociación Civil de Servicios para la Discapacidad y la Inclusión — AsPREDIs
Matrícula N.º 51-386