Con el viejo discurso de la inseguridad que dio hace 6 años volvio Montenegro

Tras diez meses como senador provincial, el intendente reasumió y centró su primera conferencia en la inseguridad y la coordinación con las fuerzas de seguridad. Ante las consultas por transporte, calles, luminarias, limpieza, situación social y el estadio Minella, evitó profundizar y volvió a insistir en que la prioridad es la seguridad.

 

Guillermo Montenegro volvió este miércoles a ocupar formalmente la Intendencia, luego de diez meses de licencia en los que se desempeñó como senador provincial. En su primera conferencia de prensa tras el regreso, el jefe comunal buscó instalar a la inseguridad como el principal eje de esta nueva etapa y sostuvo que decidió “ponerse al frente” de la problemática.

 

Montenegro habló de “un problema muy grave con relación a la seguridad” y remarcó que “lo más importante es generar la coordinación” entre las distintas fuerzas. También afirmó que entiende lo que viven los vecinos, que “muchas veces tienen miedo y no se animan a salir o temen que no vuelva un hijo”.

 

En ese sentido, su discurso mostró además un cambio respecto del tono que había mantenido con el gobierno bonaerense durante los últimos meses. Esta vez se mostró dispuesto a avanzar en una mayor articulación con la Provincia para abordar la seguridad.

 

Pero cuando la conferencia giró hacia otros problemas de la ciudad, Montenegro volvió a llevar la discusión hacia la inseguridad. Consultado por el pliego del transporte, las luminarias, la ampliación del ejido urbano, el pésimo estado de las calles pese al cobro de la Tasa Vial, la situación social, la aparición de basurales a cielo abierto en toda la ciudad y las irregularidades en torno a la licitación del estadio Minella, evitó dar precisiones sobre cada uno de esos temas.

 

“El pliego de transporte debe trabajarse, el arreglo de pavimento también hay que hacerlo. Pero si no lográs que los vecinos estén mejor en materia de seguridad, que es lo central, no sirve”, respondió, colocando nuevamente la cuestión de la seguridad por encima del resto de las demandas planteadas.

 

La conferencia también dejó definiciones sobre el futuro del gabinete. Dejó en claro que por el momento no habrá cambios. Montenegro sostuvo que las modificaciones se evalúan de acuerdo con los resultados y remarcó que la responsabilidad política de la gestión es suya: “El responsable de la gestión y el que van a medir por la gestión de envergadura soy yo”.

 

Respecto de la gestión de Agustín Neme, destacó su desempeño durante los diez meses que estuvo al frente del Ejecutivo y aseguró que “trabajó muy bien”. También señaló que tendrá “siempre un lugar en este equipo”, aunque aclaró que será el propio Neme quien defina sus próximos pasos. De todas maneras no lo dejó bien parado a Neme al afirmar que en los últimos meses hubo cosas que no se hicieron bien.

 

Así, el regreso de Montenegro quedó marcado por un mensaje político definido: la inseguridad como prioridad y como argumento central para explicar su decisión de volver a ocupar el Ejecutivo municipal, mientras quedaron sin respuestas concretas varias de las cuestiones que forman parte de los reclamos cotidianos de los vecinos.