ACUSAN A CAPITANICH DE DESVIAR FONDOS

Escándalo en Chaco.La UCR anunció que lo llevará a la Justicia por presunta defraudación a la provincia. Es porque un día antes de asumir como intendente de Resistencia, transfirió a la ciudad 100 millones de pesos de la Nación que acaba de recibir como gobernador.

 

Sergio Schneider
Jorge Capitanich aprovechó en diciembre pasado sus últimos días como gobernador del Chaco para desviar un aporte nacional a la provincia por 100 millones de pesos y redirigirlo hacia la Municipalidad de Resistencia, maniobra con la que aceitó el arranque de su gestión como intendente de esta ciudad. Pero con esa movida habría incurrido en una malversación de caudales públicos, por lo que el radicalismo local anunció que formulará una denuncia penal contra el exjefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner.

«Es un hecho gravísimo de desvío de fondos públicos», dijo el dirigente radical Leandro Zdero, a quien Capitanich derrotó en septiembre del año pasado, cuando ambos compitieron por el gobierno comunal de la capital chaqueña. «La denuncia es falaz», retrucó «Coqui». Para él, el flujo de los recursos fue «claro, transparente e indubitable».

Zdero defendió su planteo mostrando una copia del convenio que el 4 de diciembre de 2015 firmaron, en la Casa Rosada, el entonces gobernador del Chaco y su sucesor en la Jefatura de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández. Allí se asignaba a la provincia una asistencia financiera no reintegrable de 100 millones de pesos. «El acuerdo dice textualmente que esos recursos debían ser destinados a optimizar servicios básicos y fortalecer la infraestructura en la provincia», indicó.
«Aunque esos fondos debían ser utilizados por la provincia, Capitanich se los transfirió él solo un día antes de asumir como intendente. En ninguna parte del convenio se dice que el dinero era para Resistencia o que podía derivarse a los municipios. Es un hecho institucional gravísimo», insistió Zdero.

Capitanich, con tono irritado, salió por los medios locales a rechazar las acusaciones, si bien no negó la existencia del convenio ni la transferencia de los cien millones hacia el municipio. En vez de eso, se centró en describir los problemas financieros heredados de la intendencia de la radical Aída Ayala, de quien Zdero era jefe de Gabinete.

«Resulta que no pudieron resolver ningún problema, nos dejaron una deuda de casi $700 millones y ahora salen a hacer denuncias falaces cuando son ellos los que deberán dar explicaciones ante la justicia por todos estos desmanejos e irregularidades», objetó. «Menos mal que tuvimos esta asistencia nacional», agregó.

El caso generó un nuevo mal trago para Capitanich. El mes pasado le había tocado otro nada menos que con su sucesor en la gobernación, el también peronista Domingo Peppo, quien para sorpresa de propios y extraños dictó un decreto dirigido a relevar cuántos nombramientos de empleados públicos hizo «Coqui» en los tres meses finales de su gestión, advirtiendo que las incorporaciones podían generar obligaciones salariales «de imposible cumplimiento».