La visita del Gobernador Axel Kicillof a Mar del Plata para participar del cierre del Congreso Bonaerense del Trabajo constituye una oportunidad ineludible para abordar uno de los problemas que hoy más preocupa a miles de trabajadores activos, jubilados y sus familias: la profunda crisis que atraviesa el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). No puede hablarse del presente y del futuro de los trabajadores bonaerenses sin hablar de su obra social.
Mucho menos cuando el Directorio del IOMA está integrado por representantes de los propios trabajadores, quienes tienen la responsabilidad de velar por el correcto funcionamiento de una institución creada para garantizar el acceso a la salud de quienes sostienen diariamente el funcionamiento del Estado provincial.
«Resulta contradictorio hablar del bienestar de los trabajadores mientras miles de afiliados encuentran cada vez más dificultades para acceder a prestaciones básicas de salud. El IOMA fue concebido para proteger a los trabajadores bonaerenses y hoy son esos mismos trabajadores quienes sienten que el sistema no les está dando respuestas», sostuvo el Defensor del Pueblo Marcelo Lacedonia. Las demoras en autorizaciones, la interrupción de tratamientos, la falta de provisión oportuna de medicamentos e insumos, los conflictos permanentes con prestadores, la creciente judicialización de reclamos y las dificultades para acceder a prestaciones de alta complejidad constituyen indicadores objetivos de un sistema que ha perdido capacidad de respuesta.
En General Pueyrredon la situación resulta particularmente preocupante. Durante los últimos años se han sucedido distintos esquemas de intermediación y gerenciamiento, mientras la calidad de las prestaciones se ha venido deteriorando de manera progresiva en detrimento de la salud de los afiliados. Lejos de fortalecerse la capacidad de respuesta del sistema, se han perdido prestadores, se han multiplicado los conflictos y se han profundizado las dificultades para acceder a servicios esenciales.
Prestadores históricos han dejado de operar dentro del sistema, otros han reducido significativamente su participación y, en algunos casos, servicios que tradicionalmente eran prestados por actores locales han comenzado a ser reemplazados por empresas provenientes de otras ciudades, incluso en áreas tan sensibles como las internaciones domiciliarias. A ello se suman las reiteradas denuncias por demoras en autorizaciones, dificultades para la provisión de insumos y medicamentos, y la lentitud de procedimientos que terminan afectando directamente a pacientes que requieren respuestas urgentes. «Los tiempos del IOMA terminan imponiéndose sobre los tiempos de la medicina. Los reclamos se reiteran, los tratamientos se demoran y los afiliados se sienten cada vez más desprotegidos.
Cuando la burocracia desplaza a la respuesta sanitaria, el sistema deja de cumplir adecuadamente su función», afirmó Marcelo Lacedonia. Mientras el Gobernador, el Ministro de Salud y la conducción del IOMA sostienen públicamente la defensa de la denominada soberanía sanitaria, en distintas regiones de la Provincia la gestión efectiva de prestaciones ha sido progresivamente delegada en empresas privadas de gerenciamiento e intermediación. El problema no radica en la naturaleza jurídica de quienes participan del sistema. El problema son los resultados. Y los resultados muestran más reclamos, más conflictos, menos prestadores, mayores dificultades de acceso y una creciente distancia entre las necesidades de los afiliados y las respuestas que brinda la obra social.
«La discusión no es pública o privada. La discusión es si el afiliado recibe la prestación que necesita, cuándo la necesita y con la calidad que corresponde.” sostuvo Marcelo Lacedonia. Belgrano 2740 – 7600 – Mar del Plata Tel. 499650 / 493-8593 – Whatsapp 2236152488 e-mail: info@defensoriadelpueblo.mdp.gov.ar «El IOMA existe para garantizar el acceso a la salud de sus afiliados. Si las prestaciones se demoran, si los tratamientos se interrumpen, si los prestadores abandonan el sistema y si las respuestas no llegan, entonces estamos frente a una gestión que no está cumpliendo adecuadamente los fines que la ley le impone al organismo», sostuvo Lacedonia.
Cuando los problemas se repiten durante años, se extienden por toda la Provincia y afectan derechos esenciales, dejan de ser un problema administrativo para convertirse en una responsabilidad política. «Ha llegado el momento de que el Gobernador asuma personalmente la conducción política de esta crisis. El IOMA no puede seguir funcionando como un problema delegado. Si el presidente del organismo no brinda las explicaciones que la Legislatura reclama y si los problemas continúan agravándose, corresponde utilizar las herramientas institucionales que la propia ley prevé para recuperar el control, normalizar las prestaciones y garantizar el derecho a la salud de los afiliados», sostuvo Lacedonia.
En consecuencia, “solicitamos al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires que impulse el procedimiento necesario para disponer la intervención del IOMA, promoviendo ante la Legislatura las medidas que resulten necesarias para designar un interventor con facultades suficientes para realizar una auditoría integral administrativa, financiera y prestacional; revisar los esquemas de tercerización y gerenciamiento vigentes; transparentar contrataciones; recuperar capacidad operativa; fortalecer las redes prestacionales locales y garantizar el pleno cumplimiento de los fines establecidos por la ley”, afirmó el ex director regional del instituto. «Las intervenciones no existen para castigar personas. Existen para recuperar instituciones que han perdido capacidad de respuesta.
El Gobernador tiene hoy la oportunidad y la responsabilidad de tomar una decisión. La Legislatura puede otorgar las herramientas necesarias para intervenir el organismo. Lo que ya no puede ocurrir es que la Provincia siga observando pasivamente cómo se deteriora la obra social más importante de los bonaerenses mientras miles de afiliados esperan respuestas que nunca llegan», concluyó Marcelo Lacedonia. Marcelo Lacedonia Defensor del Pueblo de General Pueyrredon