Reclaman medidas de defensa costera no solo para evitar la destrucción de los puestos sino también para preservar el patrimonio público y privado.
El fuerte viento de los últimos días y la crecida del mar con su oleaje dejaron un panorama desolador en distintas playas de la zona sur de Mar del Plata, al punto tal que guardavidas aseguran que transcurrió “la mayor catástrofe erosiva en años” en referencia a la destrucción de puestos y también la pérdida de espacios públicos y privados. Reclaman medidas de defensa costera y reposición de lo perdido.
Desde la Unión de Guardavidas Agremiados (UGA) emitieron un comunicado en las últimas horas para exponer la situación en la que quedaron diversos balnearios de la zona sur de Mar del Plata, donde los destrozos fueron más que importantes.
“Nos enfrentamos a la mayor catástrofe erosiva en años: múltiples puestos de guardavidas han sido literalmente devorados por el mar, la infraestructura pública y privada está arrasada y la seguridad de los trabajadores y vecinos se encuentra en niveles críticos”, manifestaron desde el sindicato.
Según recordaron, al menos desde 2001 advierten por el escenario de erosión que atraviesa la costa, aunque actualmente la erosión se aceleró con una violencia mayor. Así, recordaron que la falta de mantenimiento de las playas derivó en 2006 y 2009 y cortes de ruta junto a vecinos del sur.
En línea con lo que habían expuesto en enero, reclamaron que las obras de defensa costera que se iniciaron en 2009 y fueron “paralizadas” en 2017 sean retomadas para dejar tener una “costa indefensa”.
Además, recalcaron tanto a privados como al Municipio la reconstrucción de los puestos de trabajo, ya que aseguran que se han perdido herramientas además de los refugios “poniendo en riesgo la continuidad operativa de la seguridad en playa”.
“El avance del agua sobre los acantilados y balnearios es irreversible sin intervención técnica urgente. Ya no hay más margen para promesas de campaña ni expedientes que no se mueven. El mar ya llegó a la pared del acantilado. Sin defensas, no hay playas; y sin playas, no hay trabajo ni turismo”, recalcaron.