La firma textil prorrogó hasta junio de 2026 la paralización de tareas que alcanza a 175 operarios. Desde el gremio advierten por la incertidumbre en la planta y alertan sobre el impacto de la caída del consumo y la competencia importada.
La crisis en la industria textil volvió a golpear con fuerza en la ciudad. La empresa Textilana S.A. resolvió ampliar hasta junio de 2026 el esquema de suspensiones que mantiene a 175 trabajadores sin tareas, profundizando el escenario de inestabilidad que atraviesa la planta.
La medida, que en un principio se extendía hasta fines de marzo, fue comunicada por la compañía tras evaluar la continuidad de la baja en las ventas y la falta de señales de reactivación en el mercado interno. Según trascendió, la decisión responde a la merma sostenida del consumo y a un contexto que no muestra indicios de recuperación en el corto plazo.
La fábrica, reconocida por confeccionar prendas para marcas como Mauro Sergio y Kosiuko, atraviesa así uno de los momentos más complejos de los últimos años. La reducción en los niveles de producción impacta de lleno en el personal: mientras 175 empleados permanecen suspendidos, otros 60 continúan con actividad parcial, aunque también observan con inquietud la evolución del conflicto.
El delegado gremial Mauro Galván explicó que la confirmación de la prórroga llegó luego de insistentes gestiones ante la gerencia. El dirigente describió un clima de “angustia y preocupación” entre los operarios, que no cuentan con certezas sobre la continuidad de sus fuentes laborales. “Cada mes que pasa sin actividad agrava la situación de las familias”, sostienen desde el sector sindical.
El caso de Textilana se enmarca en un escenario más amplio de retracción del rubro textil, atravesado por la caída del poder adquisitivo y el avance de productos importados que presionan sobre la producción local. En ese marco, las suspensiones se convirtieron en una herramienta frecuente para evitar despidos masivos, aunque con fuerte impacto en los ingresos de los trabajadores.
Desde la representación gremial adelantaron que intentarán reabrir el diálogo con la empresa en las próximas semanas para explorar alternativas que permitan sostener el empleo y reactivar la actividad.