Fernanda Raverta cuestionó el optimismo de Patricia Bullrich sobre la temporada de verano y aseguró que Mar del Plata vive un escenario adverso, marcado por la baja en la actividad y el impacto del modelo económico nacional. “¿En qué ciudad está la senadora Bullrich? Porque en Mar del Plata, claramente no”, disparó.
La senadora provincial de Fuerza Patria, Fernanda Raverta, salió al cruce de las declaraciones de la senadora nacional Patricia Bullrich tras su visita a Mar del Plata, donde aseguró que la ciudad vive una temporada de verano en pleno crecimiento. Para Raverta, ese diagnóstico está lejos de la realidad que atraviesan los marplatenses y, en particular, quienes dependen del turismo.
“¿En qué ciudad está la senadora Bullrich? Porque en Mar del Plata, claramente no”, lanzó Raverta, y sostuvo que la temporada estival es mala, “y lo decimos con dolor”, en referencia al impacto que la situación económica tiene sobre trabajadores, comerciantes y prestadores de servicios.
La legisladora remarcó que las dificultades no pueden explicarse por factores circunstanciales. “No es el clima, no son los fines de semana nublados”, subrayó, al tiempo que apuntó directamente contra las políticas económicas del gobierno nacional. Según expresó, “es el modelo económico de Milei y Caputo el que ajusta, enfría la economía y termina castigando al trabajo, al turismo y a todos los que viven de esa actividad”.
Las declaraciones de Raverta contrastan con el mensaje que dejó Bullrich durante su paso por la ciudad, donde celebró lo que describió como un escenario de expansión. “Qué ciudad impresionante, llena de gente, con un turismo que no para de crecer, espectáculos nacionales e internacionales y pymes y empresas que invierten y generan oportunidades”, había señalado la diputada, al destacar un “crecimiento gigante” de Mar del Plata.
En ese marco, Raverta insistió en que existe una brecha entre el discurso oficial y la realidad cotidiana. Para la senadora provincial, la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo explican el bajo movimiento turístico, un escenario que, advirtió, pone en riesgo miles de puestos de trabajo vinculados directa e indirectamente a la principal industria de la ciudad.