Por estas horas, miles de trabajadores y trabajadoras estarán cobrando la segunda cuota del
Salario Anual Complementario: el tan ansiado y siempre bien recibido Aguinaldo. Un logro
de la clase trabajadora que, en momentos de profunda emergencia como el que estamos
atravesando, lleva alivio a los hogares, pero que a su vez expone las desigualdades
generadas por la precarización laboral.
Al aguinaldo lo Inventó Perón
En la Argentina de mediados de los cuarenta, al calor de las luchas del movimiento obrero,
el entonces Secretario de Trabajo y Previsión Juan Perón impulsó un decreto en el cual se
destacan una serie de avances para la clase trabajadora. Entre ellas es digno mencionar no
solo el Aguinaldo, sino también las vacaciones pagas y la indemnización por despido
injustificado. Días después de su anuncio, el Coronel Perón sería obligado a renunciar a su
puesto y la sanción de dicho decreto llegaría pasado el 17 de Octubre y previo a las
elecciones que lo llevarían a la Presidencia de la Nación.
La tragedia del empleo no registrado
Lejos de aquellos años de pleno empleo, en la actualidad el SAC es percibido por aquellos
trabajadores y trabajadoras que desarrollan su tarea bajo relación de dependencia y con
una correcta registración laboral. Es decir, un sector que representa menos de la mitad de la
población económicamente activa.
La tragedia del empleo no registrado, en sus distintas modalidades, afecta al sistema de
seguridad social en su conjunto y cercena derechos elementales de las y los trabajadores
como la posibilidad de realizar aportes jubilatorios, y en consecuencia, la posibilidad de una
jubilación digna; de gozar de la cobertura de una obra social, ART, vacaciones pagas,
indemnización por despidos injustificados; de agremiarse; y claro, de acceder al derecho del
Salario Anual Complementario.
Esta triste realidad que afecta a miles y miles de trabajadores y trabajadoras de la Argentina
no discrimina entre quienes desarrollan su tarea en el sector privado y quienes lo hacen en
los distintos niveles de la administración pública, generando la paradójica situación de que
el propio Estado sea en nuestro país el principal infractor de la legislación laboral.
Buenos Aires, Provincia precarizada
En la provincia de Buenos Aires, actualmente más de 11.000 empleados y empleadas
públicas revisten bajo diversas formas de precariedad laboral. Por estas horas verán cómo
muchos de sus compañeros y compañeras gozarán de sus derechos, mientras ellos aún
aguardan la registración.
El problema de la precarización no es potestad de una gestión en particular, y hasta aquí no
ha sido resuelto por ninguno de los inquilinos del sillón de Rocha. Sin embargo, la
gobernación de María Eugenia vidal no solo continuó con la tradición precarizadora de sus
antecesores, sino que a su vez innovó en las modalidades de la misma, incorporando a 5000
trabajadores y trabajadoras en la categoría “contratos autónomos”. Estos fueron creados en
el marco de la Emergencia administrativa y tecnológica promovida por la ex gobernadora a
inicios de su gestión, en 2016. Por otro lado, y pese a las promesas y los acuerdos paritarios
asumidos por la gestión bonaerense de Cambiemos para su pase a planta permanente,
1.500 empleados y empleadas del Ministerio de Salud continúan recibiendo distintos tipos
de “becas”, mientras que otros 2.000 perciben sus salarios de forma irregular a través de
fondos nacionales y 1.500 más lo hacen en diversos tipos de formas de contratación
incluidos contratos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), contratos
de Salas y Escenarios etc.
La gestión de Axel Kicillof despertó la esperanza de millones de bonaerenses que con su
voto lo mandataron para desandar el desguase del Estado y avanzar en la restitución de
derechos a partir de un gobierno, como el dijo, “de gestión, proximidad y cercanía”. Como
tal, deberá asumir la tarea de terminar con la aberración de la precarización laboral. Para
ello, deberá dignificar la tarea de los hombres y las mujeres que le ponen el cuerpo a las
políticas del Estado en cada sector de trabajo, consolidando a la Provincia de Buenos Aires
como un ejemplo a seguir por el resto de las jurisdicciones y el sector privado, permitiendo
que nunca más haya trabajadores y trabajadoras de primera y de segunda.
Facundo “Apache” Villalba
Secretario de Organización – ATE Mar Del Plata
Secretario Gremial – CTA Autónoma Mar del Plata