La fragata ARA “Libertad” obtuvo por décima vez el trofeo “Boston Teapot”
La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Burdeos, Francia, durante la Conferencia Internacional de la Sail Training International. La embarcación sigue en Mar del Plata y se puede visitar hasta este jueves.
La fragata ARA “Libertad”, que arribó hace unos días a Mar del Plata y a diario es visitada por cientos de vecinos y turistas, fue distinguida por décima vez con el prestigioso trofeo internacional “Boston Teapot”, en el marco de la Conferencia Internacional 2026 de la Sail Training International (STI), realizada en la ciudad francesa de Burdeos.
En simultáneo a su estadía en la ciudad, la copa fue recibida por el Capitán de Navío Ariel Gestoso, quien se desempeñó como comandante del Buque Escuela de la Armada Argentina durante el 53° Viaje de Instrucción, desarrollado el año pasado.
El galardón reconoce al buque escuela que logra recorrer la mayor distancia posible exclusivamente a vela en un período consecutivo de 124 horas.
La copa fue recibida por el Capitán de Navío Ariel Gestoso, quien se desempeñó como comandante del Buque Escuela de la Armada durante el 53° Viaje de Instrucción.
La copa fue recibida por el Capitán de Navío Ariel Gestoso, quien se desempeñó como comandante del Buque Escuela de la Armada durante el 53° Viaje de Instrucción.
La “Boston Teapot” es una exigente competencia náutica que reúne a buques escuela de todo el mundo y pone a prueba la navegación, la planificación y el trabajo coordinado de sus tripulaciones. En este contexto, la Argentina —representada por la fragata “Libertad”— se consolida como uno de los países más destacados, al haber obtenido el premio en diez oportunidades.
Al referirse a este nuevo reconocimiento, el Comandante destacó la importancia del factor humano: “Para obtener este triunfo fue fundamental el trabajo en equipo. Lograr que todo el personal de la tripulación, especialmente el más moderno —como cabos y guardiamarinas en comisión— comprenda que cada aporte es importante para alcanzar el objetivo, por ínfimo que parezca”.
Además, subrayó que el valor del premio trasciende el trofeo en sí. “Más allá de la satisfacción y del reconocimiento al trabajo en equipo del buque, lo más importante es cómo se vive la experiencia a bordo. El solo hecho de participar genera una sinergia muy especial: los distintos equipos operativos se involucran, se interesan y hasta se acercan al puente para conocer la velocidad, las previsiones meteorológicas y cómo optimizar el rendimiento del buque. Todo eso fortalece el espíritu de unidad, especialmente en un navío de más de 60 años, con un estilo de navegación a vela tan noble”, expresó.
En ese sentido, también remarcó el significado que tiene la fragata para la formación naval: “Para los oficiales de superficie de la Armada Argentina, estar a bordo de este buque escuela —el único que tenemos— es fundamental. Aquí comienza nuestra vida naval y tenemos la oportunidad invaluable de transmitir nuestra experiencia a quienes ocuparán nuestro lugar en el futuro”.
Tras recibir el trofeo, manifestó su emoción personal: “Me siento profundamente privilegiado de haber sido comandante de este buque. Fue un honor y un placer integrar un grupo humano tan profesional y comprometido. Navegar más allá de nuestras fronteras y mostrar lo que hacemos y lo que esto significa para nosotros es una experiencia incomparable. No hay mejor premio que la satisfacción del deber cumplido”.