En un comunicado contundente, la organización denunció la falta de recursos policiales en la ciudad y exigió respuestas a las autoridades provinciales y municipales. “Nos roban todos los días y cada vez son más violentos”, alertaron.
En medio de una creciente preocupación por la inseguridad en Mar del Plata, la ONG Familiares de Víctimas del Delito emitió un duro comunicado en el que cuestionó la falta de transparencia sobre el personal policial en la ciudad, la disminución de efectivos en los últimos años y la inacción de las autoridades.
“Es un verano complicado en materia de seguridad, pero el año pasado también lo fue, y el anterior también”, señalaron desde la organización, advirtiendo que la situación se repite año tras año sin soluciones concretas.
Uno de los principales cuestionamientos fue dirigido al gobierno de la provincia de Buenos Aires, que encabeza Axel Kicillof, por la decisión de inaugurar el operativo Sol a Sol en General Alvarado y no en Mar del Plata.
“¿Por qué? No sabemos. O sí: decisión política”, afirmaron, y remarcaron que hace dos años que no se informa cuántos patrulleros y efectivos policiales llegan a la ciudad en verano. Además, señalaron que tampoco se conoce con precisión el número de policías activos durante el año, considerando factores como vacaciones, licencias médicas y días de franco.
En ese marco, la ONG exigió que se refuercen los controles en la periferia con la presencia de Gendarmería Nacional, y recordó que en los últimos años se retiraron de la ciudad 500 gendarmes y un número similar de efectivos de la Policía Bonaerense.
El comunicado también alertó sobre el aumento de la violencia en los hechos delictivos: “En nuestra ciudad no hay más muertos por obra divina, por suerte o porque no te toca”, afirmaron.
Si bien reconocieron que este verano hubo un solo homicidio en ocasión de robo, advirtieron que los delitos son cotidianos y cada vez más agresivos: “Hay entraderas, arrebatos y robos de comercios por doquier. Es solo esperar que no te toque, y si te toca, que no te pase nada”.
En otro tramo del texto, la ONG vinculó la escalada de violencia con el avance del narcotráfico en los barrios: “Hay puntos de venta de droga en todos los barrios”, denunciaron, y apuntaron contra la falta de control y prevención.
También expresaron inquietud por la crisis que atraviesa la Policía Bonaerense, mencionando el cierre de la escuela de formación de agentes, la disolución de la Policía de Aproximación y la falta de recursos para los efectivos. “Nos preocupa que policías trabajen de Uber para poder llevar el mango a la casa, que la tasa de suicidios del personal policial sea alta y que los femicidios sean cometidos por miembros de la fuerza”, agregaron.
Por último, la ONG reclamó que la seguridad deje de ser un tema de disputa política y que las autoridades se enfoquen en soluciones concretas.
“Señor Intendente, reclame por lo que nos sacaron, por lo que no nos dan. Queremos escucharlos reclamar fuerte”, concluyeron en un mensaje directo hacia el jefe comunal Guillermo Montenegro.