“Mismo destino, formas distintas de vivirlo”: el turismo joven redefine el verano en Mar del Plata

Un informe del Observatorio Universitario de la Ciudad de la UFASTA revela cómo viajan, qué buscan y qué valoran los jóvenes de 18 a 30 años que eligen Mar del Plata, en comparación con los mayores de 30.

 

El último estudio del Observatorio Universitario de la Ciudad de la UFASTA confirma que Mar del Plata sigue siendo uno de los destinos más elegidos del verano argentino, aunque no todos sus visitantes la experimentan del mismo modo. Bajo el título “Turismo joven en Mar del Plata: mismo destino, formas distintas de vivirlo”, el informe analiza el comportamiento de los viajeros de entre 18 y 30 años y lo compara con el de los mayores de esa franja etaria.

 

La investigación se apoya en más de 3.000 encuestas realizadas entre 2021 y 2026 y demuestra que el turismo joven no es un segmento marginal, sino un actor central dentro del entramado turístico local, que convive con otros perfiles y aporta dinámicas propias a la vida urbana.

 

Entre los principales rasgos del público joven aparece la forma de organizar el viaje: mayoritariamente viajan con amigos, deciden con poca anticipación y utilizan internet como herramienta clave. Siete de cada diez planifican online alojamiento, transporte y actividades, lo que marca una lógica flexible, espontánea y adaptable.

 

En cuanto a la duración de la estadía, el promedio es de 6,6 noches, apenas por debajo del registrado entre los mayores de 30 años, lo que desarma la idea de que se trata solo de escapadas breves. Los alojamientos más utilizados son casas y departamentos alquilados, elegidos sobre todo por su relación precio–ubicación.

 

La experiencia juvenil en la ciudad se estructura alrededor de la sociabilidad, la vida nocturna y el uso intensivo del espacio urbano. Bares, cervecerías, salidas nocturnas y espectáculos musicales tienen un peso central, aunque la playa y el mar siguen siendo un punto de encuentro transversal a todas las edades.

 

El estudio subraya que no existen “dos Mar del Plata”. Jóvenes y no jóvenes recorren los mismos espacios y utilizan los mismos servicios, aunque con ritmos y expectativas distintas. Para ambos grupos, la satisfacción es muy alta: el 98% asegura que volvería y recomendaría la ciudad.

 

En cuanto a los desafíos, seguridad, precios e higiene urbana aparecen como preocupaciones compartidas, lo que refuerza que los problemas estructurales del destino atraviesan a todos los públicos.