La revolución silenciosa del hockey social crece en los barrios de Mar del Plata

COMUNICADO DE PRENSA

En canchas improvisadas, playones cedidos y terrenos recuperados, una verdadera revolución deportiva y social viene tomando forma en Mar del Plata y su región. Se trata del hockey social, un movimiento que crece a paso firme y que ya reúne a más de diez clubes con categorías infantiles, adolescentes y libres. Los equipos se formaron en lugares muy variados como en barrios alejados, asociaciones civiles, iglesias, sociedades de fomento y hasta el espacio de Faro de la memoria (Espacio de Promoción de los Derechos Humanos ex Esim Mar del Plata) aglutinaron a cientos de niños, niñas, adolescentes y adultos que buscan practicar este deporte de manera gratuita. Lo que comenzó como una propuesta deportiva se transformó, con el correr de los meses, en un lugar de contención imprescindible para cientos de personas y por qué no decirlo un espacio para popularizar un deporte que viene haciendo historia en Argentina.
A diferencia de los clubes tradicionales —donde el hockey hace años se ganó un lugar de prestigio—, esta movida va más allá del deporte. Aquí lo que se juega es también la oportunidad de construir comunidad, pertenencia y futuro. Muchas de las niñas, niños y adolescentes que se acercan provienen de contextos atravesados por el consumo problemático, la violencia o la falta de oportunidades. En este marco, cada palo y cada bocha se vuelven una excusa para generar vínculos, sostén emocional y horizontes posibles.
Durante este año se realizaron casi treinta encuentros, un número que sorprende incluso a quienes impulsan esta iniciativa a pulmón. Esos días de competencia, risas y abrazos consolidaron valores que el hockey enseña de manera natural: respeto, compañerismo, humildad y esfuerzo colectivo. Por ahora, los partidos se juegan en formato seven, en espacios cedidos o alquilados a bajo costo. Pero el sueño ya está declarado: armar un campeonato formal que cumpla con todas las reglas del hockey oficial.
Entre los chicos y chicas abundan historias conmovedoras. Frases como:
“El hockey es lo único que me aleja de la tristeza” o “Cuando sea grande quiero ser profesora de hockey” se repiten entre jóvenes que muchas veces llegan por curiosidad y se quedan porque encuentran algo que parecía perdido: un espacio donde alguien los mira, los valora y les ofrece alternativas distintas a las de su entorno.
Sin grandes estructuras ni patrocinios, la mayoría de los equipos sostienen sus actividades gracias al empuje de entrenadores voluntarios, jóvenes del barrio y familias que, aun con poco, apuestan por un proyecto colectivo. Algunos reciben alguna ayuda puntual, pero son los menos: el verdadero motor es la pasión.
Equipos que ya están en acción
(Para quienes quieran acercarse a jugar, colaborar como voluntarios o donar material deportivo)
Belgrano Hockey – Sociedad de Fomento Barrio Belgrano
Faro Memoria Hockey Social – Espacio Faro de la Memoria
Hockey Al Ver Verás – Barrio Las Heras
Arenas Hockey – Miramar
Los Tigres del Jardín – Barrio El Jardín
Club Deportivo Palestra – Barrio Cerrito Sur
Hockey Jesús Te Ama – Barrio El Martillo
Cambio de Paso – Barrio Las Heras
Club Social y Deportivo Hipódromo – Barrio Las Avenidas
Club Social y Deportivo SMATA – Barrio Ameghino
Club Independencia – Ramón Santamarina (Necochea)
El hockey social ya no es una curiosidad: es una red que crece, que sostiene y que transforma. Una historia que merece ser contada… y acompañada.