El hijo llega a la casa muy contento, le dice a la madre que se enamoró y que se quiere casar.
La madre empieza una seria de preguntas y él le hace una propuesta:
– Mamá, hagamos un juego, mañana voy a traer tres mujeres y tendrás que adivinar con cuál de ellas me voy a casar.
La madre concuerda con la prueba.
Al día siguiente, trae a la casa tres mujeres hermosas.
Ellas se sientan en el sofá y se quedan conversando con la madre del muchacho durante un buen rato.
Después de horas conversando entre ellas, el hijo le pregunta a la madre:
– Entonces mami, ¿vos, sos capaz de adivinar con cuál me voy a casar?
La madre contesta de inmediato:
– Si, con la del medio.
El muchacho no sale de su asombro y le pregunta:
– Es increíble mamá ¡¡¡acertaste!!! pero,… cómo lo hiciste?
La madre contesta:
– Muy sencillo… ¡¡¡NO ME GUSTÓ!!!