El presidente del PRO Mar del Plata defendió a la Patrulla Municipal tras la denuncia del organismo provincial y lanzó durísimas descalificaciones contra quienes cuestionaron su accionar. “Cuando los afanen tengan MEMORIA y tengan bien claro quiénes son los hijos de puta que sentados en un escritorio provincial cobran del Estado”, dijo.
La denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) por el accionar de la Patrulla Municipal frente a personas en situación de calle sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de alta tensión política en Mar del Plata y Batán. Esta vez, el que tomó la palabra fue el presidente del PRO local, Emiliano Giri, uno de los principales respaldos políticos del intendente Agustín Neme, quien eligió un tono extremadamente confrontativo para salir en defensa del gobierno municipal.
A través de un mensaje público, Giri apuntó directamente contra la CPM y quienes impulsaron la denuncia. “Vecinos de Mar del Plata y Batán, cuando los afanen en sus autos, casas, en la parada del colectivo, el comercio, en el taxi o el ómnibus les pido que tengan MEMORIA y tengan bien claro quiénes son los HIJOS DE PUTA que sentados en un escritorio provincial cobrando del Estado, se dedican a defender a chorros, usurpadores y violentos”, expresó. Lejos de moderar el tono, agregó: “Hay que levantar la voz contra estos sinvergüenzas”.
Las declaraciones del dirigente del PRO se alinearon de manera directa con la postura que, horas antes, había fijado el propio intendente Neme. El jefe comunal rechazó de plano la presentación de la CPM y acusó al organismo provincial de “perseguir” a quienes, según su visión, trabajan para cuidar a los vecinos de la ciudad. En ese marco, Neme planteó la discusión en términos binarios: “orden o descontrol”, ubicando a la Patrulla Municipal como una herramienta clave para garantizar seguridad y convivencia en el espacio público.
La intervención de Giri no solo reforzó ese encuadre, sino que buscó trasladar la disputa al plano político e ideológico, presentando a la CPM como parte de un supuesto entramado que “defiende delincuentes” y obstaculiza la acción del Estado municipal. Para el oficialismo local, la denuncia no es un control institucional sino un ataque directo a una política central de la gestión Neme.