FUERTE CON LOS DÉBILES, BIEN DÉBIL CON LOS RICOS

COMUNICADO DEL M.T.E.
Con amenazas y estigmatización, Montenegro y sus funcionarios persiguen a quienes
menos tienen, a quienes se la rebuscan para llevar un plato de comida a sus hogares, a
quienes se inventan su trabajo ante la difícil realidad que vivimos.
En la capital de la desocupación, donde 80 mil personas buscan un empleo; en la ciudad de
las periferias olvidadas, marginadas, sin obras ni presencia estatal; en «la feliz», donde el
centro es un pozo al lado del otro, la peatonal destruida, llena de basura y el abandono del
espacio público, queda evidenciada la falta de gestión del Intendente Montenegro.
Cuidar autos no es un delito, por lo tanto no son delincuentes. Es la fuente de trabajo que se
generó la economía popular para subsisitir ante la desigualdad y la marginación. Hoy
profundizada por el proyecto de miseria planificada impulsado por Milei y del que
Montenegro es su lacayo.
Es verdad que en temporada viene mucha gente de afuera a buscarse el mango, pero eso
tampoco los hace delincuentes. Hay -son la mayoría- quienes realizan sus tareas con
respeto, honor y responsabilidad, y quienes viven o trabajan en sus cuadras pueden dar fe
de eso porque hace años que lo hacen.
Repudiamos el video de Montenegro denigrando la pobreza, escondiendo la desigualdad, e
invisibilizando las necesidades de nuestro pueblo. Le pedimos que gobierne y genere
trabajo, porque con bares, cafés y locales de ropa de cadenas internacionales, la estructura
económica de Mar del Plata sigue obsoleta.
¡Basta Montenegro!