El vicepresidente segundo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Eduardo Palena, analizó los claroscuros de una temporada de verano marcada por la caída del consumo y la desigualdad en la competencia del sector. La actividad fue “bastante fuerte” los fines de semana, pero muy “floja” de lunes a jueves, resaltó.
En dialogo con GAMBINI EN LA RED por FM 91.3 LA RED MAR DEL PLATA el vicepresidente segundo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) de Mar del Plata, Eduardo Palena, analizó los claroscuros de una temporada de verano marcada por la caída del consumo y la desigualdad en la competencia del sector.
A pesar de que los números oficiales indicaron una afluencia masiva de personas, Palena advirtió que la realidad hacia adentro de los hoteles fue muy distinta. Los hoteles de 4 y 5 estrellas mantuvieron niveles aceptables, pero los establecimientos de 1 a 3 estrellas sufrieron el mayor impacto negativo. La actividad fue “bastante fuerte” los fines de semana, pero muy “floja” de lunes a jueves.
En sintonía con el sector hotelero, la gastronomía reportó que, si bien se veía gente en las calles, el nivel de consumo decayó notablemente respecto a años anteriores.
Uno de los puntos más firmes de Palena fue la situación de los alquileres a través de plataformas digitales. El dirigente fue claro: el sector no busca prohibirlos, sino regularlos. “Mar del Plata no existiría sin los departamentos; tenemos 45.000 plazas hoteleras frente a 300.000 plazas de alquileres turísticos. Lo único que pedimos es igualdad: si un departamento se alquila continuamente, es una actividad comercial y debe tener habilitación, controles de seguridad y de servicios (gas, luz)”, sentenció Palena.
Además, lamentó la falta de respuesta del Municipio ante estos pedidos de regulación, asegurando que el control de esta actividad “generaría ingresos adicionales para la ciudad y potenciaría la calidad del destino”.
Para concluir, Palena advirtió sobre la delicada situación de los hoteles más pequeños: “Estamos buscando opciones para que sigan abiertos; si no, haciendo números, a muchos les conviene más cerrar que estar abiertos”.