Los datos oficiales del último año confirman una tendencia ascendente en el distrito. Si bien el municipio atribuye parte del salto a una mejora en la unificación de registros, la violencia en los robos y el robo de automotores encendieron las alarmas.
El Partido de General Pueyrredon finalizó el año 2025 con un total de 31.342 delitos y contravenciones, una cifra que consolida una tendencia de crecimiento sostenido en los últimos tres años. Según los datos recientemente relevados, el distrito experimentó un incremento del 9% respecto a 2024, acumulando una suba del 23,4% desde 2022.
A pesar de que el informe técnico del municipio, a través del CeMAED, sugiere que este aumento se debe en parte a una mayor integración de fuentes (policía, CePAID y el 911), la sensación en las calles de Mar del Plata y Batán es de una inseguridad que no da tregua. El sistema de emergencias 911 promedió 775 llamados diarios durante el año pasado, con picos críticos los fines de semana entre las 22 y las 24 horas.
El robo de vehículos: una preocupación central
Uno de los puntos más críticos del 2025 fue el robo de automotores. Con un total de 2.184 unidades sustraídas, el delito mostró un crecimiento constante; de hecho, en el primer trimestre las denuncias llegaron a duplicarse. Un dato alarmante es que el 44% de estos hechos se cometieron mediante violencia contra los conductores.
En contraste, el robo de motovehículos tuvo un comportamiento dispar. Aunque el año cerró con 2.650 casos (un 12% menos que en 2024), hubo un repunte marcado en el último semestre tras una baja inicial.
Violencia en comercios y viviendas
El tercer trimestre fue el período de mayor conflictividad para comerciantes y vecinos:
Comercios: Se denunciaron 252 hechos entre julio y septiembre. El 84% fueron robos consumados y el uso de armas de fuego en estos episodios se duplicó en comparación con el año anterior.
Viviendas: Se registraron 1.540 ingresos. Si bien el 68% ocurrió bajo la modalidad de «escruche» (en ausencia de moradores), los robos con residentes presentes aumentaron hacia fin de año, especialmente en la zona sur, en barrios como Punta Mogotes y Los Acantilados.
Homicidios y zonas críticas
La estadística de homicidios dolosos fue uno de los pocos indicadores que mostró una mejora, con 34 casos frente a los 40 de 2024. No obstante, existe una controversia estadística por el crimen de Sebastián Murúa, quien fue atacado en Navidad pero falleció en enero de 2026, quedando fuera del conteo anual. Del total de muertes, tres correspondieron a asaltantes fallecidos en actos de legítima defensa.
Geográficamente, el delito se concentró en las áreas de mayor flujo: Centro, Parque Luro, La Perla y la zona de la Ex Terminal. Por otro lado, la violencia familiar se mantuvo en niveles estables pero preocupantes, con 6.210 denuncias en el año.