Su continuidad fue respaldada por la mayoría de los bloques, con excepción de Unión por la Patria. También se renovaron las vicepresidencias, a cargo de Gabriela Azcoitía y Florencia Ranellucci, en medio de críticas de la oposición, tal como había ocurrido en diciembre.
En la previa de la apertura de las sesiones ordinarias de este lunes, el Concejo Deliberante de General Pueyrredon realizó la sesión preparatoria en la que se definieron sus autoridades. Allí, el concejal de Emiliano Recalt (La Libertad Avanza) fue ratificado como presidente del Cuerpo.
Su continuidad fue acompañada por la mayoría de los bloques políticos, mientras que Unión por la Patria votó en contra.
Tras la votación, Recalt agradeció el respaldo y brindó un breve discurso en el que planteó los ejes de su gestión para este nuevo período legislativo.
“Asumo este reto con un compromiso profundo. Voy a ejercerlo con seriedad, con responsabilidad institucional y, sobre todo, con una convicción clara sobre el rumbo que nuestra ciudad necesita”, expresó.
Y agregó: “Hoy no iniciamos solamente un nuevo período legislativo. Hoy tomamos una decisión más profunda: ¿qué Concejo queremos ser? Y la respuesta es inequívoca. Queremos un Concejo libre. Libre para escuchar sin prejuicios, libre para debatir sin dogmas y, por encima de todo, libre para servir al vecino”.
El presidente del Cuerpo remarcó que “la libertad no es una consigna abstracta ni un eslogan vacío” y sostuvo que debe traducirse en “hechos concretos: puertas abiertas, cercanía real y decisiones que no compliquen la vida de quienes todos los días sostienen General Pueyrredon con su esfuerzo”.
En esa línea, el edil libertario anunció que buscarán fortalecer la presencia territorial del Concejo. “Este año tomamos una definición clara: salir a la calle. El Concejo Deliberante no puede ser solo un edificio, no puede limitarse a una banca. El Concejo debe ser presencia institucional en Mar del Plata y Batán”, afirmó.
Recalt agregó: “La ciudadanía está cansada de discursos que no se traducen en resultados. Debemos legislar desde la mirada del vecino, no desde la comodidad de la banca. Cada ordenanza debería responder una pregunta básica: ¿le facilita la vida al vecino o se la complica?”, planteó.
“Durante demasiado tiempo el Estado fue sinónimo de burocracia, lentitud y obstáculos. Este Concejo tiene hoy la oportunidad y la obligación de marcar otro rumbo”, sostuvo.
En sintonía con el discurso del presidente Javier Milei, Recalt habló de una “batalla cultural”. “En Argentina se está dando una discusión de fondo. Una batalla cultural entre un Estado que asfixia y uno que libera las fuerzas productivas de la sociedad. Esa discusión se da también aquí, en General Pueyrredon, en cada ordenanza y en cada trámite que simplificamos”, afirmó.
“Orden no es rigidez. Orden es previsibilidad, es respeto por el esfuerzo ajeno, es administrar con responsabilidad los recursos de todos. Reducir burocracia no es debilitar al Estado, es hacerlo más eficiente”, añadió.
Además, destacó el valor del mérito y la cultura del esfuerzo. “La libertad también se expresa en el mérito. Mérito para quien trabaja, para quien invierte, para quien emprende. Nuestra tarea legislativa debe acompañar esa cultura del esfuerzo, no sofocarla”, señaló.