El Emturyc (Ente Municipal de Turismo y Cultura) informó que entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero hubo 3.141.427 arribos, por debajo de los 3.263.727 de la temporada 2024/2025. La ocupación promedio global fue del 50,7 %.
En diciembre la ciudad recibió 805.811 visitantes, lo que marcó un descenso interanual del 2,1%; en enero, 1.280.524 (-7,1 %); mientras que en febrero -con una caída menos pronunciada gracias a los feriados del Carnaval- fueron 1.055.137 (-0,7 %).
La ciudad tuvo, en materia de visitantes, los peores registros desde el verano 2020/2021, atravesado por la pandemia. En aquel entonces, se habían registrado 2.231.660 arribos.
Entre los tipos de alojamientos más utilizados este verano, sobresalieron vivienda propia (41,3 %), vivienda alquilada (32,6 %), hotelería (25,9 %) hotelería, y otros (0,2 %).
Por su parte, en relación al transporte, la opción más elegida fue el vehículo propio (81,4 %), seguido por ómnibus (13,8 %), ferrocarril (3,4 %), y avión (1,5 %).
A pesar de los esfuerzos por promocionar la ciudad con eventos culturales y promociones bancarias, varios factores explican este retroceso. La inflación y el ajuste en los presupuestos familiares han llevado a que muchos turistas opten por estadías más cortas o, directamente, cancelen sus viajes.
Además, el aumento de precios internos ha hecho que destinos en países limítrofes vuelvan a ser competitivos para ciertos sectores de la clase media.
A pesar de la caída, Mar del Plata sigue siendo el destino nacional más elegido, superando ampliamente en cantidad de plazas ocupadas a otros puntos de la Costa Atlántica.