El Radicalismo se opone a avanzar en la regulación de las apps de transporte

 

 

El debate sobre la regulación de las aplicaciones de transporte volvió a ocupar este lunes el centro de la agenda en la comisión de Movilidad Urbana del Concejo Deliberante, en medio del crecimiento sostenido de estas plataformas y la falta de un marco normativo definido en la ciudad.

Mientras los concejales del PRO y la Coalición Cívica impulsaron fuertemente las iniciativas para habilitar y regular las aplicaciones, los representantes de la Unión Cívica Radical (UCR) se mostraron cautelosos, pidiendo más detalles técnicos y solicitando la intervención del área de Legal y Técnica. Este pedido fue respaldado también por los concejales libertarios.

La concejal radical Vilma Baragiola expresó su preocupación sobre el impacto de la medida, señalando que antes de avanzar sería necesario conocer la postura de Legal y Técnica sobre la cantidad de vehículos que podrían sumarse al sistema. “Hoy hay alrededor de 3.000 taxis y remises, sumar otros 5.000 vehículos podría generar un desequilibrio”, alertó la edil.

“El que avisa no traiciona”, añadió, acaso sugiriendo una postura contundente del bloque respecto a la necesidad de fijar un límite o cupo a la cantidad de vehículos de aplicaciones a habilitar en la ordenanza.

Además, Baragiola hizo referencia a situaciones recientes, como la llegada de personas de otros países con autos nuevos para trabajar en la ciudad durante la temporada, lo que pone en cuestión el impacto de la medida sobre el mercado local.

El contenido de los proyectos en discusión incluye la creación de un Registro Municipal de Conductores de Aplicaciones, donde los conductores deberán cumplir con requisitos específicos como la documentación del vehículo, la licencia habilitante, el seguro vigente, la verificación técnica y los antecedentes penales. El objetivo es formalizar una actividad que actualmente se desarrolla en el marco de la informalidad.

En paralelo, otro de los proyectos busca eliminar las sanciones para aquellos que operan con estas plataformas, con el fin de despenalizar su uso y reconocerlas como parte del sistema de transporte urbano.

También se contempla una propuesta que permitiría a taxis y remises sumarse al registro de aplicaciones, lo que les permitiría operar mediante estas plataformas, buscando así equilibrar la competencia entre los sistemas de transporte tradicionales y las nuevas tecnologías.

La falta de consenso dentro del oficialismo dejó el expediente pendiente, mientras se espera un informe de Legal y Técnica.