Cuando de salud de Trabajadores y Niños se trata, el gobierno mira para otro lado
En la provincia de Buenos Aires, es el Ministerio de Trabajo quien debe ejercer la función de inspeccionar e intimar a corregir aquellas cuestiones que ponen en riesgo la salud física y psíquica de los y las trabajadoras, sin embargo en el caso de las escuelas la respuesta ha sido, por lo menos sorprendente; “atento lo dispuesto por la Ley 13.688, siendo competencia de la Dirección general de Cultura y Educación…., procederemos a dar traslado al área idónea”, con lo cual el Ministerio de Trabajo se saca el sayo y lo deriva a la DGCyE, área que es justamente denunciada por el lamentable estado que presentan las escuelas del distrito, sin que se haya invertido desde hace tres años en el mantenimiento de las mismas.
En la Asociación Trabajadores del Estado nos propusimos, a través del Departamento de Salud Laboral, denunciar aquellas cuestiones edilicias que entrañan un riesgo físico y también denunciar los riesgos psicosociales, que acechan a las y los trabajadores en los distintos sectores laborales del estado tanto nacional, como provincial, sin embargo los funcionarios no están a la altura de las circunstancias y aquí no vale hablar del estado ausente, aquí hay un estado omnipresente en la decisión política de desfinanciar a la educación pública, bajando considerablemente el presupuesto de la misma, pauperizando a las y los trabajadores de la educación, dejando caer los edificios escolares a punto tal que hoy mas de una treintena de escuelas están con horarios reducidos o directamente sin clases por falta de gas, vidrios, agua etc.
Hacemos responsable al Ministerio de Trabajo por los accidentes que pudieran ocurrir dentro de los establecimientos educativos, toda vez que ha tomado la decisión de correrse de sus obligaciones en complicidad con la gobernadora María Eugenia Vidal, quien ha demostrado total desprecio por la educación pública.