El concejal del Frente Renovador impulsó la protección patrimonial del Parador Ariston y advirtió sobre el avance de un modelo de desarrollo que prioriza intereses privados por sobre la identidad urbana.
El concejal del Frente Renovador, Juan Manuel Cheppi, se refirió al futuro del Parador Ariston y al crecimiento que viene experimentando la zona sur de Mar del Plata, al tiempo que insistió en la necesidad de garantizar un desarrollo urbano equilibrado que preserve el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad.
En ese marco, el edil destacó el valor simbólico y arquitectónico del histórico edificio y remarcó la importancia de protegerlo mediante herramientas concretas. “El Parador Ariston es parte de la identidad arquitectónica de Mar del Plata y un símbolo del potencial que tiene el sur de nuestra ciudad si se combina desarrollo con respeto por la historia”, afirmó.
Días atrás, Cheppi presentó un proyecto de ordenanza que propone incorporar formalmente el Parador Ariston al régimen de protección patrimonial municipal. La iniciativa busca asegurar su preservación, evitar intervenciones que alteren su valor original y promover su puesta en valor como parte del patrimonio urbano.
El concejal señaló que el crecimiento de la zona sur es una oportunidad para el desarrollo de la ciudad, pero advirtió que ese proceso debe estar acompañado por una planificación responsable. “El sur puede y debe crecer, pero con planificación, con criterio urbano y con respeto por aquello que nos distingue”, expresó.
En ese sentido, el dirigente del Frente Renovador planteó la necesidad de que el Estado municipal asuma un rol activo en la definición del modelo de ciudad, especialmente frente a políticas que, según advirtió, favorecen emprendimientos vinculados a sectores empresariales, en particular de la nocturnidad.
Para Cheppi, la preservación del Parador Ariston no solo implica resguardar un edificio emblemático, sino también definir una visión de desarrollo que combine crecimiento económico con identidad, memoria y planificación urbana. Según sostuvo, el desafío es lograr que la expansión de la ciudad no implique la pérdida de su patrimonio, sino que lo integre como un valor estratégico para el futuro.