El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Guillermo Bianchi, expresó su preocupación por el impacto de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y respaldó la medida de fuerza convocada por la CGT.
En el marco del paro general convocado por la CGT, el dirigente mercantil Guillermo Bianchi cuestionó con dureza la reforma laboral promovida por el gobierno nacional y advirtió sobre sus consecuencias en las condiciones de trabajo y la protección de los empleados.
En declaraciones a Extra Radio, Bianchi señaló que desde el inicio de la actual gestión observaron con inquietud el rumbo económico. Según explicó, con el paso de los meses “se fueron confirmando los temores iniciales, reflejados en la caída de la actividad, el deterioro del poder adquisitivo y el debilitamiento de derechos laborales que consideró fundamentales”.
El titular del gremio sostuvo que “la huelga no es una instancia festiva, sino una respuesta a una situación que definió como crítica”. En ese sentido, remarcó que la protesta busca visibilizar el impacto concreto que la reforma tendría en la vida cotidiana de los trabajadores, desde la extensión de las jornadas hasta el deterioro de las condiciones salariales y de salud laboral.
Además, cuestionó la falta de debate público sobre el contenido de la iniciativa y aseguró que sus verdaderos alcances no fueron claramente expuestos. A su entender, el proyecto no representa una modernización, sino que implica un retroceso en materia de garantías laborales.
Como ejemplo, recordó el conflicto en la empresa Caromar, donde un grupo de empleados quedó sin respuestas tras el cierre del establecimiento. Según relató, “el gremio debió sostener un acampe durante casi dos meses para garantizar el cobro de las indemnizaciones. Compartimos mucho porque nos quedamos 52 días acampando y tuvimos la posibilidad de conocernos más personalmente con los 15 trabajadores. Ahí estuvimos conversando y se transparentó el apoyo que tenían inicialmente a las políticas de Milei hasta que les llegó”.
Finalmente, Bianchi consideró que la medida de fuerza representa también una instancia de toma de conciencia. “Es un momento para reflexionar y comprender cómo estas decisiones afectan directamente la estabilidad laboral, los ingresos y la calidad de vida de los trabajadores”, concluyó.