La Rendición de Cuentas enviada al Concejo expone un rojo millonario que más que duplica el del año anterior. La caída de ingresos, el aumento del gasto y la pérdida del ahorro corriente configuran un escenario financiero más complejo y con impacto político.
El gobierno municipal formalizó el envío de la Rendición de Cuentas 2025 al Concejo Deliberante y los números encendieron alertas: el ejercicio cerró con un déficit global de $7.437 millones, lo que representa un salto del 155% respecto al rojo registrado en 2024. Si se aísla la administración central, el desbalance es aún mayor y trepa a $10.286 millones.
El resultado incluye también a los entes descentralizados —como Servicios Urbanos, Vialidad, Turismo y Deportes—, que en conjunto terminan de configurar un escenario financiero más exigente para las arcas municipales.
Uno de los puntos clave del informe es la brecha entre recursos y gastos. Durante 2025, los ingresos quedaron por debajo de lo previsto, mientras que el nivel de erogaciones superó lo presupuestado. En paralelo, se registró una fuerte caída en distintas fuentes de financiamiento, tanto tributarias como no tributarias, lo que debilitó la estructura de ingresos del municipio.
En ese contexto, la merma en las transferencias provenientes de Nación y Provincia aparece como un factor determinante. Los envíos corrientes y de capital estuvieron muy por debajo de lo esperado, generando un desfasaje que superó los $14.000 millones respecto a lo proyectado inicialmente.
A esto se sumó una dinámica de gasto en expansión. El incremento en partidas vinculadas al funcionamiento del Estado —especialmente salarios y contrataciones— avanzó a un ritmo superior al de los ingresos, lo que terminó por erosionar el equilibrio fiscal. De hecho, el municipio pasó de contar con ahorro corriente positivo en 2024 a un saldo negativo en 2025, lo que implica que los recursos habituales ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos.
El informe de la Contaduría también dejó constancia de observaciones por partidas ejecutadas sin crédito suficiente, en el marco de la normativa provincial vigente, lo que obligará a las autoridades a presentar las justificaciones correspondientes ante los organismos de control.
Pese a este escenario, desde la Tesorería se destacó la obtención de rendimientos por inversiones temporarias, que generaron ingresos adicionales por más de $1.300 millones, aunque insuficientes para revertir el resultado final.
Ahora, la discusión se trasladará al Concejo Deliberante, donde el análisis tendrá un fuerte componente político. Más allá de ese debate, la última palabra sobre la legalidad y responsabilidades en la ejecución presupuestaria quedará en manos del Tribunal de Cuentas bonaerense.
El cierre de 2025 deja así un dato contundente: el municipio no solo amplió su déficit, sino que además perdió margen operativo, en un contexto económico que tensiona cada vez más las finanzas públicas locales.