Desde Mar del Plata, durante el Congreso Nacional de UTHGRA, el líder sindical lanzó duras críticas a la central obrera, cuestionó a Sandra Pettovello, reclamó paritarias libres y sostuvo que Javier Milei no tendrá reelección en 2027.
Luis Barrionuevo convirtió su paso por Mar del Plata en una fuerte intervención sindical y política. En el marco del 61° Congreso General Ordinario de Delegados de UTHGRA, el referente nacional de gastronómicos cuestionó con dureza tanto al Gobierno nacional como a la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT), al tiempo que reclamó una reorganización urgente del Partido Justicialista (PJ).
“La CGT está ausente en este momento que es crucial”, disparó Barrionuevo, al cuestionar la falta de respuesta de la central obrera frente al freno de paritarias, la judicialización de conflictos laborales y el deterioro de derechos de los trabajadores. “Estamos huérfanos con lo que tiene que ver con las elecciones y las paritarias”, sostuvo, y exigió que la conducción cegetista actúe “urgentemente” para garantizar negociaciones salariales libres en un contexto donde, según denunció, “todo se está judicializando”.
El dirigente también apuntó directamente contra la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, una de las principales funcionarias del gabinete de Javier Milei, al afirmar que “es una inútil total, no tiene ningún conocimiento”, en referencia a su rol sobre áreas sensibles como Trabajo, Educación y políticas sociales.
Más allá de la agenda gremial, Barrionuevo se metió de lleno en la disputa política nacional. Reclamó que “la única manera de legitimar un candidato es con elecciones libres” y pidió que el Partido Justicialista “sea intervenido de forma urgente”, argumentando que su conducción actual quedó deslegitimada. Aunque reconoció que “hoy no tengo candidato para las elecciones de 2027”, dejó una definición tajante sobre el oficialismo: “No hay reelección para Milei porque ha fracasado”.
Las declaraciones del histórico líder gastronómico se dieron en un congreso marcado por el rechazo al ajuste, la defensa de salarios y la preocupación por el futuro del movimiento obrero. Desde Mar del Plata, Barrionuevo buscó instalarse no solo como voz sindical frente al Gobierno, sino también como actor del reordenamiento político y gremial de cara a los próximos años.