En estos días, con profunda emoción y compromiso, hemos recordado el 50 aniversario del trágico golpe cívico – militar del 24 de marzo de 1976, que produjo, a través del terrorismo de Estado, un baño de sangre en nuestro pais, con miles de muertos, 30.000 desaparecidos, robos de cientos de bebés y otras atrocidades. La violencia institucional fué la condición necesaria para llevar adelante un plan económico de sometimiento y entrega a los organismos internacionales de poder, endeudamiento exponencial, destrucción del aparato productivo y cierre masivo de comercios e industrias, por la apertura indiscriminada de las importaciones, pérdida dramatica del valor adquisitivo del salario y aumento de la desocupación, la pobreza y el hambre.
El plan de Martínez de Hoz, muy similar al de Milei y Caputo, fué impuesto en dictadura, pero ahora se aplican las mismas medidas, en otro contexto, por el acompañamiento de sectores económicos y mediáticos poderosos, pero también con la ayuda inexplicable de fuerzas políticas como la UCR, que ha decidido facilitar al gobierno de ultraderecha las herramientas legislativas, pero también le ha aportado funcionarios.
Esto ocurre no sólo a nivel nacional o en algunas provincias, sino también en municipios como el de General Pueyrredon, dónde la UCR co-gobierna, con LLA, el PRO, la CC y otros espacios.
«Para aquellos que nos iniciamos en la política de la mano de Raúl Alfonsín, en esa epopeya de la recuperación democrática, con decisiones que requerían enorme coraje, como la creación de la CONADEP y el Juicio a las Juntas Militares, nos resulta intolerable ver a la UCR aliada al neofascismo, que niega y hasta reivindica la dictadura. Porque conocemos a algunos de los dirigentes que hoy conducen el partido, no nos sorprende, pero si nos indigna y rebela», expresó el ex Concejal Mario Rodríguez.
«Por eso, sin abandonar nuestros valores y convicciones radicales, estamos participando del Movimiento Derecho al Futuro, y dialogando con diversos sectores, a fin de construir una alternativa progresista a este gobierno nacional, que está destruyendo la Argentina, y al actual gobierno municipal, que tiene a Mar del Plata y Batán en estado de abandono».