El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica, Guillermo Bianchi, trazó un balance crítico del verano y advirtió sobre un escenario complejo para los próximos meses. Lo hizo en diálogo con el periodista Pablo Salgado, donde también analizó el impacto de la reforma laboral y la situación del empleo en la ciudad.
Según explicó en dialogo con GAMBINI EN LA RED por FM 91.3 LA RED MAR DEL PLATA la temporada estuvo marcada por la “regularidad”, con un cambio de hábito que ya se consolida: el turismo de corta estadía.
“La permanencia en la ciudad fue de tres noches como máximo. Eso implica menor actividad económica durante la semana y un gasto por turista más bajo que en otros años”, señaló.
En esa línea, indicó que los datos del sector comercial acompañan esa percepción. “La caída en el comercio minorista ronda el 4%, un dato muy duro”, afirmó, en un contexto que describió como de fuerte tensión económica.
Bianchi fue más allá del análisis local y apuntó al escenario nacional. Consideró que, pese a los discursos oficiales sobre orden macroeconómico, la realidad cotidiana muestra otra cara.
“Hablamos de una microeconomía devastada. Cuando eso ocurre, el comercio encuentra enormes dificultades para sostener sus niveles de ingresos durante todo el año”, advirtió.
Con ese panorama, anticipó meses complicados para la ciudad. “Después de Semana Santa vamos a caer en un oscurantismo económico muy profundo”, afirmó, y pronosticó “un invierno muy duro” para Mar del Plata.
El dirigente también se refirió a la reforma laboral, que dividió en dos etapas. Sobre la primera, aseguró que no cumplió con las expectativas de generación de empleo.
“No ocurrió nada de lo que se prometía. Se perdieron más de 230 mil puestos de trabajo y creció la precarización”, sostuvo.
Respecto a la nueva etapa, fue contundente: “Plantea una pérdida de derechos absolutos”. Entre los cambios mencionó modificaciones en la organización del trabajo, vacaciones, jornada laboral y condiciones generales.
Además, advirtió sobre posibles abusos en herramientas como el “banco de horas”. “La necesidad de conseguir o sostener un empleo puede llevar a que los trabajadores resignen derechos”, explicó.
En cuanto a la reducción del aporte solidario del 2,5% al 2%, aclaró que no implica pérdida de beneficios para los trabajadores.
“El convenio colectivo es la constitución del trabajador mercantil. Ahí están los derechos, los aumentos salariales, licencias y condiciones laborales”, detalló.
Si bien reconoció que habrá menos recursos para el gremio, aseguró que el desafío será mantener servicios como obra social, asesoramiento legal, educación y beneficios en farmacia.