Las expensas suben al ritmo de la inflación y crece la morosidad: supera el 15%

Lo señalaron desde la Cámara de Administradores de Propiedad Horizontal. Aclaran que la situación varía según cada consorcio y que el atraso tiene un impacto mayor en los edificios pequeños.

El valor promedio de las expensas en Mar del Plata viene aumentando, en líneas generales, “al ritmo de la inflación”, mientras que la morosidad se ubica hoy entre el 15% y el 20%. Se trata de un nivel que, sin embargo, “no está tan lejos” de años anteriores, según informaron desde la Cámara de Administradores de Propiedad Horizontal.

En el marco de la actual situación económica, muchos propietarios e inquilinos hacen “malabares” con sus gastos fijos y recortan donde pueden. En una parte considerable de los edificios, al menos “dos de cada diez unidades están demoradas en el pago de las expensas”.

En la ciudad se estima que funcionan unas 500 administraciones y existen entre 3.500 y 4.000 edificios de propiedad horizontal. “Cada consorcio es un mundo”, explicó Bernardo Giles, referente de la Cámara.

“Algunos marcan que dos de cada diez unidades están demoradas. Con esta realidad no estamos tan lejos de otros años, aunque sí son números que quizás solían darse en otra época del año y ahora pueden estar adelantándose”, analizó.

La preocupación no es exclusiva de Mar del Plata. En la Ciudad de Buenos Aires, la morosidad en el pago de expensas alcanza al menos al 19% de las unidades funcionales, según un relevamiento de Consorcio Abierto sobre 13.000 consorcios. El dato representa una suba respecto del 17% que, según la misma plataforma, se había vuelto relativamente estable en los últimos años.

En Mar del Plata, debido a la estacionalidad, suele registrarse un “pico de atraso” entre agosto y septiembre. Esto incluye tanto viviendas como locales comerciales, ya que en muchos casos quedan vacíos y luego se alquilan por temporada, lo que provoca interrupciones en los pagos. Ese pico, algunos años, ronda el 20%, por lo cual estiman que el escenario pudo haber “adelantado” este año.

“Hay que ocuparse un poco más de las cobranzas y hacer hincapié en la necesidad de pagar las expensas, pero no es una situación catastrófica”, aclaró Giles sobre el escenario local.

 

El referente también recordó que en los últimos años “hubo momentos con mayor nivel” de mora e incluso períodos vinculados a la “bicicleta financiera”.

El impacto del atraso no es igual en todos los casos. En edificios grandes, una mora del 20% “puede ser absorbida”, mientras que en edificios pequeños, con menos unidades, puede generar un fuerte desequilibrio financiero.

En general, la mora complica sobre todo a aquellos edificios que deben afrontar obras, refacciones en fachadas o problemas de mantenimiento -como fallas en ascensores-, ya que la falta de ingresos dificulta encarar esos gastos.

En paralelo, las expensas continúan en alza. Si bien el ritmo es menor al de años anteriores, los aumentos se registran mes a mes. “En general, los incrementos acompañan la inflación”, afirmó Giles.

De todos modos, desde la Cámara remarcan que los valores son “muy subjetivos”, ya que las expensas tienen múltiples componentes variables. Por eso, aunque en promedio evolucionan a la par de la inflación, insisten en que “cada consorcio tiene su propia realidad”.