Provincia calificó como “desoladores” los números de la temporada y alertó por la fuerte caída del consumo en la Costa Atlántica

El ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, aseguró que el balance del verano refleja un fuerte retroceso en la actividad turística, con menos visitantes, estadías más cortas y un gasto significativamente menor. Apuntó a la política económica nacional.

 

El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, trazó un balance crítico de la última temporada turística y sostuvo que los indicadores registrados en los destinos bonaerenses, especialmente en la Costa Atlántica, evidencian una marcada retracción del consumo.

 

Según señaló el funcionario del gobierno que encabeza Axel Kicillof, el cierre del verano dejó cifras preocupantes para una actividad clave en la economía regional. “Los números son realmente desalentadores”, afirmó, al describir un escenario en el que se redujo la cantidad de visitantes, disminuyó la duración de las estadías y se registró un gasto turístico mucho más austero.

 

De acuerdo al relevamiento oficial, la provincia recibió alrededor de 8,7 millones de turistas durante la temporada 2025/2026, lo que implica una baja de más de 420 mil visitantes respecto al verano anterior y de más de 1,2 millones en comparación con el período 2023/2024.

 

Además, el tiempo promedio de permanencia también se redujo cerca de un 5% interanual. Sin embargo, el dato más fuerte aparece en el nivel de consumo: el gasto turístico cayó más de un 24%, lo que derivó en una retracción cercana al 30% en los ingresos reales que genera la actividad.

 

Costa explicó que el impacto fue particularmente fuerte en los destinos tradicionales de la Costa Atlántica, donde la caída del consumo llegó a superar el 40% en comparación con dos años atrás. En ese sentido, sostuvo que durante el verano se consolidó un perfil de turismo más breve y austero, con escapadas de pocos días y decisiones tomadas a último momento.

 

El ministro vinculó este escenario con la política económica impulsada por el gobierno nacional de Javier Milei. Según planteó, el actual esquema cambiario favorece los viajes al exterior y encarece los destinos locales, lo que genera una competencia desigual para el turismo interno.

 

A su vez, remarcó que la mayor parte de la caída no se explica por argentinos que eligieron viajar fuera del país, sino por familias que directamente no pudieron tomarse vacaciones debido a la pérdida de ingresos y la falta de ahorros.

 

Finalmente, Costa advirtió que la situación genera preocupación en las economías regionales que dependen del turismo estival. “Un mal verano impacta durante todo el año en estos destinos, que necesitan una temporada fuerte para sostener la actividad durante el invierno”, concluyó.