El Bloque de Concejales de Unión por la Patria no participará del acto del 8 de marzo en rechazo a la reforma laboral

 

 

El Bloque de Concejales de Unión por la Patria ha decidido no participar en el acto convocado con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, debido a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. En un comunicado oficial, los concejales destacaron que esta fecha no solo tiene un carácter simbólico, sino que remite a una histórica lucha por los derechos laborales, las condiciones dignas de trabajo y la igualdad de género, principios que se ven amenazados por las actuales políticas del gobierno.

El bloque expresó que la reforma laboral, con medidas como la ampliación de los períodos de prueba, el debilitamiento de las indemnizaciones, la flexibilización de las modalidades de contratación y la implementación del “banco de horas”, perjudica especialmente a las mujeres trabajadoras. En particular, señalaron que el banco de horas, al permitir la distribución irregular de la jornada laboral, genera una desorganización en la vida personal y familiar, impactando principalmente a quienes deben equilibrar el trabajo remunerado con tareas de cuidado.

Asimismo, la reforma incluye la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que recorta los aportes patronales destinados a financiar jubilaciones, pensiones, moratorias y asignaciones como la AUH, lo que repercute negativamente en los ingresos de las familias trabajadoras y en la sostenibilidad del sistema previsional. El bloque advirtió que este desfinanciamiento golpea con mayor fuerza a las mujeres, quienes ya enfrentan desigualdades estructurales en el mercado laboral.

“La reforma laboral no es neutra; profundiza la vulnerabilidad de las mujeres y afecta su autonomía económica”, expresaron desde el bloque, y subrayaron que no podían ser parte de un acto que perdería su sentido de lucha por los derechos de las mujeres si se celebra mientras se impulsan políticas que deterioran sus condiciones laborales.

La decisión de no participar en el acto, explicaron, es una manifestación política que reafirma su compromiso con una agenda que une de manera inseparable la igualdad de género y la justicia social. La postura no representa indiferencia, sino un firme rechazo a las políticas laborales que consideran regresivas y perjudici