Un hombre se operó una fractura en la rodilla en el Sanatorio Belgrano. Sin embargo, a los pocos días sufrió una descompensación y murió por un “tromboembolismo pulmonar”.
El Juzgado Correccional N°5 de Mar del Plata le impuso la pena de un año de prisión de ejecución condicional y cinco de inhabilitación especial para el ejercicio de la medicina a un médico del Sanatorio Belgrano, que en julio de 2020 intervino quirúrgicamente a un hombre que tenía una lesión en su rodilla y falleció a los pocos días, debido a la mala atención en el postoperatorio según determinó la sentencia.
Además, por orden del juez Leonardo Celsi, se exigió que durante el plazo de dos años el profesional de la salud debe fijar residencia en el territorio de la provincia de Buenos Aires a la vez que se tiene que someter al control del Patronato de Liberados.
El 10 de julio de 2022 Walter Gómez sufrió un accidente doméstico que le terminó provocando un traumatismo con fractura de la rótula derecha. Por ese motivo se dirigió al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde le colocaron un yeso y le dieron el alta, no sin antes anticoagularlo y prescribirle antiinflamatorios.
Gómez siguió con el tratamiento en el Sanatorio Belgrano, donde fue atendido por el médico Hugo Guillermo Quinteros, quien le dio turno de operación para el 23 de julio. Ese día le hicieron la fijación de rótula y le extrajeron restos óseos. Al día siguiente le dieron el alta, sólo con la indicación médica de tomar antiinflamatorios, pero no le mencionaron la necesidad de tomar anticoagulantes.
En la denuncia presentada por el abogado Maximiliano Orsini, se constatan los testimonio de la viuda de Gómez, quien aseguró que Quinteros no brindó la atención necesaria en el postoperatorio y derivó todo en su secretaria. El día que su esposo se descompensó, los médicos que lo asistieron de forma ambulatoria vieron que tenía la espalda morada e indicaron que sufría de un coágulo en los pulmones.
Precisamente, según el informe de la autopsia que fue requerido por la Justicia, Gómez murió por un “tromboembolismo pulmonar presuntamente de la pierna operada que mantiene un diámetro aumentado respecto a la pierna izquierda”. Precisamente uno de esos trombos se desprendió y viajó por las venas hasta quedar atascado “produciendo hipertensión pulmonar y paro cardiorespiratorio”.