Hernán Szkrohal, titular de la Cámara y vicepresidente de la Asociación Hotelera Gastronómica, advirtió que la actividad registró una retracción cercana al 35% en el último año. Señaló que la baja sostenida en las ventas, el incremento de los costos fijos y el endeudamiento configuran “un cóctel complejo” para el sector.
El sector gastronómico atraviesa uno de sus momentos más delicados en la última década. Así lo aseguró Hernán Szkrohal, presidente de la Cámara y vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, quien describió un panorama marcado por una retracción estimada en un 35% en los últimos doce meses, con locales que ven reducidos sus ingresos y crecen sus obligaciones.
Según explicó, el deterioro comenzó a principios de 2024 y se acentuó entre abril y junio. “El problema central es que los bares y restaurantes no logran recuperar niveles de consumo previos, mientras sus costos fijos siguen en ascenso”, remarcó. Alquileres, tarifas y precios de insumos alimenticios presionan sobre las cuentas del sector incluso cuando la inflación general empezó a desacelerar.
Esta combinación de factores derivó en cambios profundos en la dinámica del negocio. Hoy es habitual ver restaurantes que concentran su actividad en un solo turno, cafeterías que abren únicamente por la mañana o bares nocturnos que reducen su agenda y permanecen cerrados varios días de la semana. “La sobreoferta de establecimientos frente a un consumo en baja complejiza aún más la situación”, señaló Szkrohal.
El dirigente explicó que, aunque hasta el momento no se registraron despidos masivos, la generación de empleo nuevo está prácticamente paralizada. “Antes se contrataba personal mensualizado, ahora se opta por trabajadores temporarios o con jornadas reducidas”, detalló en diálogo con Diputados Bonaerenses.
Szkrohal advirtió que muchos empresarios apelaron a créditos para afrontar gastos corrientes y mantener los puestos de trabajo, pero quedaron atrapados en un circuito de deudas difícil de sostener. “Hay mucha gente endeudada y con el problema que significa cerrar un establecimiento por el costo de las indemnizaciones. Cerrás endeudado”, lamentó.