Cúneo Libarona lanzó en Mar del Plata el nuevo Código Procesal Penal Federal: “Se terminan los juicios eternos”
El ministro de Justicia de la Nación presentó el sistema acusatorio en una de las ciudades clave del país. Apuntó contra la ineficacia del esquema anterior y aseguró que ahora “la Justicia tiene las herramientas para encerrar a los delincuentes”.
Durante su visita a Mar del Plata, el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona encabezó el lanzamiento del nuevo Código Procesal Penal Federal, que marca el desembarco del sistema acusatorio en la jurisdicción local. La implementación busca agilizar las causas judiciales y terminar con los procesos que se prolongan por años. “Es un cambio de paradigma total, se terminan los juicios eternos”, sentenció el funcionario.
Cúneo Libarona destacó que Mar del Plata es una de las regiones federales más sensibles del país, no solo por la importancia estratégica de su puerto para la economía nacional, sino también por ser un punto crítico en materia de narcotráfico y contrabando. “Hoy la Justicia federal de esta ciudad tiene las herramientas necesarias para perseguir y condenar a los delincuentes”, subrayó.
El titular de la cartera judicial fue enfático al calificar de “crítica” la situación de la Justicia en Argentina: “En 2022 no se logró ni una sola condena por narcotráfico en el fuero federal. Y en 2023, apenas un 3,3% de las sentencias se dirigieron contra el crimen organizado. Eso no es otra cosa que impunidad”, afirmó. No obstante, puso como ejemplo los resultados en otras provincias donde el nuevo sistema ya rige: “Pasamos de demorar tres años en dictar una condena, a resolver los casos en tres meses”.
Cúneo Libarona remarcó que la implementación del nuevo Código implica una reforma profunda en el modelo de enjuiciamiento penal, dejando atrás el sistema mixto y adoptando un esquema plenamente acusatorio, con procedimientos orales, plazos definidos y uso intensivo de tecnología. “Es un proceso más transparente, más ágil y más justo. Los fiscales investigan, las defensas tienen condiciones de igualdad para ejercer su tarea y los jueces recuperan su rol imparcial”, explicó.
Uno de los puntos centrales del nuevo sistema es que cada parte cumple funciones específicas: la fiscalía lidera la investigación, la defensa accede en igualdad de condiciones al proceso, y el juez ya no actúa como instructor sino como árbitro. “Eso elimina la arbitrariedad y da mayor garantías a todas las partes involucradas”, resaltó el ministro.
Respecto a los desafíos operativos de tener normativas superpuestas en el ámbito federal, el funcionario sostuvo que la convivencia de códigos diferentes provoca demoras y fallas estructurales. “No podemos seguir aceptando un sistema disfuncional, que no da respuesta a las víctimas ni a la sociedad. Esta reforma es una oportunidad para reparar el sistema judicial penal federal desde sus cimientos”, declaró.
Antes de finalizar, Cúneo Libarona anticipó que el próximo paso de esta “revolución judicial” será en Comodoro Py, donde el 11 de agosto se prevé implementar también el nuevo régimen. “Nos vemos en agosto para seguir transformando la Justicia en toda la Argentina”, concluyó.