La líder derechista Giorgia Meloni, ganadora con su partido Hermanos de Italia de las elecciones que el pasado domingo renovaron el Parlamento, aspira a formar un Gobierno junto a sus aliados de la Liga y Fuerza Italia con el que espera «unir» al país, mientras el centroizquierdista Partido Democrático advirtió que le hará una «oposición dura e intransigente» al nuevo Ejecutivo.
«Gobernaremos para unir a los italianos», prometió Meloni al dar su primer discurso como ganadora, cuando en la madrugada las encuestas a boca de urna y los primeros datos oficiales ubicaban a su alianza de derecha nacionalista con una proyección de más del 50% de las bancas en cada cámara.
«No estamos en un punto de llegada sino de partida, y desde mañana deberemos demostrar nuestro valor», planteó Meloni, romana de 45 años, a sus seguidores.