En nombre y representación de la Asociación Trabajadores del Estado, ATE Seccional Mar
del Plata, ponemos en conocimiento de los medios de comunicación y por su intermedio de
toda la población en general, la situación de precarización laboral que sufren las
trabajadoras y trabajadores del Centro de Admisión y Derivación de Mar del Plata,
dependiente del Organismo de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires.
Los mismos comenzaron a desarrollar sus tareas entre los años 2018 y 2019, en calidad de
monotributistas contratados, sufriendo irregularidades en la percepción de sus ingresos,
llegando incluso a transcurrir casi cien días en los que no tuvieron la certeza de si seguían o
no siendo afectados al servicio por la falta de cobro de sueldos, sin embargo y a pesar de
ello los trabajadores continuaron prestando el servicio.
Cuando a mediados del 2020 laprovincia pasa a planta transitoria a trabajadoras y trabajadores declarados esenciales porla situación de pandemia y siendo este uno de esos sectores, aún no se efectivizó dicho
pase a todas y todos, lo que se ve agravado nuevamente por la falta de percepción de salarios desde noviembre de 2020.
A pesar de la situación antes relatada, las y los trabajadores continúan desempeñando sus
tareas laborales con todos los gastos que esto implica y las particularidades que su trabajo
conlleva: en relación al primer punto, las instituciones donde se desempeñan se encuentran
a unos 17 km del centro de la ciudad de Mar del Plata, lo que significa un mayor costo del
transporte; en relación a lo segundo, reconociendo los devenires que el trabajo con jóvenes
privados de su libertad y en situación de precarización conlleva, incluso con las dificultades
que se presentaron durante el A.S.P.O. por el Covid-19, debieron salir a sostener las
situaciones en los barrios y recibir a los jóvenes en las instituciones, están considerados
personal esencial y exponen su salud e integridad física y psicológica, sin siquiera percibir el
salario, ante este panorama hay compañeros que se ven obligados a caminar kilómetros
para llegar a su lugar de trabajo, hay quienes se ven imposibilitados de cubrir sus gastos
diarios (y consecuentemente los de su familia) y hasta se ven en la necesidad de recibir
bolsones de alimento y otras medidas paliativas que surgieron como “respuesta” a tan
angustiante situación. La respuesta que da la provincia es que son los tiempos que tardan
los trámites administrativos del pase.
Por esto decidimos hacer pública la situación, y exigirque se normalice el cobro de los sueldos y se termine con la precarización de la situaciónde revista de las y los trabajadores. El Estado provincial es garante de derechos por lo tanto no puede seguir albergando trabajadoras y trabajadores precarizados, quienes día a día
dan su tiempo y energía para hacer de esta comunidad un lugar mejor para todos.