Prisión perpetua para Burgos Duarte por el femicidio de Carolina Barrios
Así lo determinó el Tribunal en lo Criminal N°2 de manera unánime. El hecho ocurrió el 23 de diciembre de 2017 en el barrio Santa Rita.
El Tribunal en lo Criminal N° 2 condenó este martes de manera unánime a Ricardo Ramón Burgos Duarte (26) a prisión perpetua por el femicidio de Carolina Barrios (30), lo que había solicitado el fiscal Alejandro Pelegrinelli en su alegato.
El hecho ocurrió el 23 de diciembre de 2017. Ese día, Burgos Duarte apuñaló a su expareja y también hirió a su exsuegra, de 46 años, en medio de una discusión intrafamiliar.
El imputado decidió no asistir a la última audiencia del juicio. No estar presente para escuchar el veredicto, para ver una vez a la familia de Carolina, para ver a las personas a las que les “arrebató” la vida de una persona amada.
Para los jueces Néstor Conti, Alexis Simaz y Roberto Falcone no quedaron dudas y declararon a Burgos Duarte culpable de homicidio agravado por el vínculo en concurso real por tentativa de homicidio. Es decir, culpable de haber asesinado de una puñalada en el cuello a quien era su expareja y culpable de haber intentado matar a su exsuegra, Gabriela Faga.
La lectura fue resolutiva -los argumentos fueron entregados a las partes-, no hizo falta más. Al escuchar “prisión perpetua” la familia de Caroilina, su madre, sus hermanos, su hermana, estallaron en llanto. En un llanto contenido desde el 23 de diciembre de 2017, en un llanto que brotó tantas veces, tantas noches y que hoy aunque sea tiene un poco de sabor a justicia.
Los jueces, además, dispusieron que se le avisara al cónsul de Paraguay en Mar del Plata sobre la condena de su compatriota Burgos Duarte y rechazaron el planteo de inconstitucionalidad de la pena a prisión perpetua pedido por la defensa del imputado.
La testigo que sufrió la violencia en carne propia
En la sentencia, los jueces destacaron el testimonio de Gabriela Faga, quien esa misma noche del 23 de diciembre de 2017 fue acuchillada en la cara y en la cabeza por Burgos Duarte.
Para los magistrados, las palabras de Faga fueron sinceras. En su testimonio, la madre de Carolina explicó que ese 23 de diciembre, cerca de las 21.15, recibió una llamada de su nieta diciéndole que el imputado la había abrazado con un cuchillo y que también había amenazado a su madre con matarla, por lo que inmediatamente se dirigió al lugar en una motocicleta que conducía un vecino.
Al llegar observó que había “un montón” de personas y que su hija agarraba a Burgos Duarte que estaba peleando con una vecina. Faga se acercó a Carolina y, a los gritos, le manifestó que “no la había parido para eso”, que buscara a otra persona y que se iría con ella del lugar.
Posteriormente, Faga vio que Burgos Duarte ingresó a la casa y que salió con una cuchilla en la mano y fue contra ella, a quien directamente, sin mediar palabra la cortó con la cuchilla, primero en la cara y luego en la cabeza. Finalmente, se dirigió hacia Carolina, a quien le clavó toda la cuchilla en la zona del cuello, para darse a la fuga en dirección a la calle Vertiz.
Por otro lado, la testigo explicó que la relación de su hija con el acusado había comenzado seis o siete meses antes del hecho, que ella se había apoyado mucho en él porque venía de una relación de maltrato anterior y que en principio no tenían problemas, pero que con el correr del tiempo él la celaba mucho, la seguía a todos lados y no la dejaba estar en paz.