El presidente de la Sociedad Conductores de Taxis cuestionó duramente al intendente Guillermo Montenegro y aseguró que la normativa no modificará el funcionamiento de Uber y Cabify. Denunció la falta de controles municipales, advirtió sobre una posible invasión de vehículos durante la temporada de verano y anticipó que el sector reclamará una actualización de la tarifa ante la pérdida de rentabilidad.
La reglamentación de la ordenanza que regula el funcionamiento de las aplicaciones de transporte en General Pueyrredon, firmada recientemente por el intendente Guillermo Montenegro, generó un fuerte rechazo en un sector de los taxistas. Pablo Sánchez, presidente de la Sociedad Conductores de Taxis, calificó la medida como “una gran farsa” y sostuvo que “el municipio generó una expectativa de regulación que, a su entender, difícilmente se traduzca en cambios concretos”.
Sánchez cuestionó tanto el proceso de elaboración de la normativa como la capacidad del gobierno municipal para hacer cumplir las disposiciones. Según afirmó, la participación de los representantes del sector en las instancias de debate no tuvo incidencia en el texto finalmente aprobado.
“Nos han tomado el pelo en un supuesto debate en el que nos hicieron exponer, pero no tomaron ninguna nota. Presentaron el proyecto oficialista sin ninguna corrección. Nos parecen medidas muy laxas”, expresó.