Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso donarán en conjunto 4,8 millones de pesos a la Cooperadora del Hospital Materno.
La Justicia ordenó entregar a la heredera del galerista judío Jacques Goudstikker el cuadro “Retrato de una dama”, una obra del siglo XVIII robada por tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial y hallada 80 años después en un chalet de Mar del Plata. Como parte del acuerdo judicial alcanzado este viernes, Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso también deberán donar en conjunto 4,8 millones de pesos a la Cooperadora del Hospital Materno.
El compromiso forma parte de la suspensión del juicio a prueba por el término de dos años, dispuesta durante una audiencia realizada en el Juzgado Federal N°1 de Mar del Plata, a cargo del juez Santiago Inchausti. Cada uno de los imputados se comprometió a aportar 2,4 millones de pesos, en 24 cuotas.
Además, ambos renunciaron a cualquier derecho, acción o reclamo sobre la obra, lo que permitirá avanzar con su restitución a Marei von Saher, única heredera del galerista holandés Jacques Goudstikker, propietario del cuadro antes de que fuera expoliado durante la ocupación nazi de los Países Bajos.
La pintura, valuada en unos 250.000 euros, se encuentra actualmente bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Una vez concretada la devolución, existe una propuesta para que sea exhibida durante un período en el Museo del Holocausto de Buenos Aires.
Como parte de las condiciones de la probation, Kadgien y Cortegoso deberán cumplir reglas de conducta durante dos años, fijar domicilio y comunicar cualquier modificación. En caso de incumplimiento, el beneficio podrá ser revocado y el proceso judicial retomará su curso.
El acuerdo también contempla el levantamiento de las inhibiciones de bienes, las restricciones sobre cajas de ahorro y la prohibición de salida del país, en los términos establecidos durante la audiencia.
“Retrato de una dama” fue realizado por el pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto“, y pertenecía a la colección de Goudstikker, un galerista judío holandés cuya colección fue saqueada durante la Segunda Guerra Mundial.
La obra fue descubierta en un chalet del barrio Pompeya, en la ciudad de Mar del Plata, perteneciente a Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, un funcionario alemán vinculado al régimen de Adolf Hitler. El hallazgo se produjo cuando un periodista que investigaba el pasado del funcionario encontró el cuadro en fotografías del interior de la vivienda, que había sido publicada para su venta por una inmobiliaria.
La pintura fue recuperada en septiembre del año pasado y quedó bajo custodia judicial. Ahora, el acuerdo alcanzado permitirá avanzar hacia su restitución a la heredera.