El fiscal Carlos Russo hizo el pedido a la Justicia de Garantías al cumplirse 30 días del crimen cometido en un balneario inmediato al complejo de Punta Mogotes. En la acusación no hay referencia a abuso sexual.
lunes 31 de agosto de 2026
El fiscal Carlos Russo presentó el pedido de prisión preventiva para José Luis Aquino y Agustín Nicolás Días Bartolomé, detenidos y procesados por el femicidio de Juana Mailén Antonich, cometido en las primeras horas de este mes de agosto en el complejo de cabañas Punta Conteras, entre Punta Mogotes y Waikiki.
Les imputa el delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o mas personas y por ser cometido en perjuicio de una mujer, perpetrado por un hombre mediando violencia de género. La justicia de Garantías deberá evaluar ahora si hacer lugar al planteo y confirma la detención de ambos acusados.
Russo no identifica autor material del crimen, cometido con golpes y apuñalamiento, aunque concluye que Aquino tenía «una obsesión» con Antonich que lo habría llevado a convocarla en ese lugar bajo engaño y puntualiza que Díaz Bartolomé estuvo allí presente, se le encontró en su poder un arma blanca con manchas hemáticas y compartió la quema de pertenencias de la víctima.
La autopsia confirmó que Antonich murió por una herida de arma blanca por la espalda, a la altura de las vértebras cervicales, aunque presentaba lesiones cortopunzantes en abdomen, brazos y rostro.
Segú concluye el investigador a partir de los elementos probatorios logrados a la fecha, ambos acusados «en acción coordinada y aprovechando la asimetría física que ostentaban respecto de Juana Mailén Antonich, redujeron a la víctima mediante la atadura de sus manos y pies, para luego ejercer sobre ella, extrema violencia física y sexual, ocasionándole finalmente la muerte».
Entonces detalla que «la despojaron de sus prendas de vestir, le propinaron múltiples golpes en distintas partes del cuerpo y le provocaron diversa heridas cortantes mediante la utilización de un arma blanca, particularmente en la cabeza, el rostro y la región cervical».
El fiscal apunta como móvil a un conocimiento previo de Aquino y su víctima, con quien tenía «un interés persistente» y «una obsesión que lo condujo a procurar un nuevo contacto y, finalmente, a concretar el encuentro que Mailén había rechazado de manera reiterada».